Al menos cinco personas han perdido la vida este lunes en una serie de bombardeos sobre la provincia iraní de Marzakí, según han informado las autoridades locales, que han denunciado que los ataques han impactado en una “zona residenciales”, en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
Un vicegobernador de Markazí ha señalado a la agencia de noticias iraní Mehr que, en un primer ataque contra una zona residencial cercana a Arak, murieron al menos cuatro personas, mientras que otra víctima ha fallecido posteriormente por el impacto de proyectiles en un edificio de la localidad de Mahalat.
El responsable provincial ha añadido que también ha sido alcanzada una escuela en la ciudad de Jomein, aunque ha subrayado que por el momento no se dispone de información sobre posibles víctimas mortales. La Media Luna Roja iraní ha difundido en redes sociales varias imágenes de los destrozos sufridos por el centro educativo, igualmente sin ofrecer por ahora datos sobre fallecidos o heridos.
En su recuento más reciente, las autoridades iraníes han confirmado más de 1.200 muertos desde el inicio de la ofensiva de Israel y Estados Unidos, mientras que la organización no gubernamental Human Rights Watch in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.
La campaña militar comenzó en medio de un nuevo proceso de conversaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo acuerdo nuclear, circunstancia que ha llevado a Irán a responder con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares en la región.