Así es la mayor reforma laboral en 50 años que Milei ha logrado aprobar en Argentina: despidos más baratos, jornadas de hasta 12 horas y límites al derecho a huelga

El Senado argentino aprueba la Ley de modernización laboral impulsada por Javier Milei. La norma abarata despidos, amplía la jornada diaria hasta 12 horas y redefine el poder sindical. El Gobierno promete más empleo formal; la oposición alerta de precarización. Estas son las claves y lo que puede ocurrir ahora

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El presidente de Argentina, Javier Milei. Gabriel Luengas - Europa Press

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Milei logra una reforma estructural con 42 votos a favor

Argentina cuenta desde este viernes con una nueva legislación laboral tras la aprobación en el Senado por 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones. La reforma, impulsada por el presidente Javier Milei, modifica más de 200 artículos de una normativa vigente desde 1974.

El proyecto salió adelante en una sesión marcada por protestas en Buenos Aires y un fuerte despliegue policial. El Gobierno consiguió mantener la columna vertebral de la reforma pese a negociar algunos artículos para asegurar apoyos parlamentarios.

Milei celebró la votación en la red social X calificándola de “histórica”.

 

Las claves de la nueva Ley de modernización laboral

Despidos más baratos y fondo de indemnización

Uno de los puntos centrales es la creación de un fondo administrado por bancos y entidades financieras destinado a pagar futuras indemnizaciones. Parte de los aportes patronales que antes iban a la Seguridad Social podrán destinarse a este esquema.

El oficialismo defiende que reduce la incertidumbre jurídica para las empresas. La oposición sostiene que puede debilitar el sistema previsional.

Jornadas de hasta 12 horas diarias

La reforma permite ampliar la jornada laboral hasta 12 horas diarias mediante esquemas de compensación y redistribución horaria. También flexibiliza el régimen de horas extras.

Este punto es uno de los más controvertidos y ha sido señalado por sindicatos como una puerta a la sobreexplotación.

Cambios en el derecho a huelga

Se establecen servicios mínimos del 75% en sectores considerados esenciales, entre ellos salud, educación, transporte, energía y agua. En la práctica, limita la capacidad de paralización total en huelgas.

Menos peso de los convenios sectoriales

La ley favorece acuerdos por empresa frente a convenios colectivos por sector de actividad, lo que supone un cambio profundo en el modelo sindical argentino.

El choque político: libertad económica vs. precarización

La oposición peronista denunció que la norma “precariza” el empleo y advirtió que no garantizará más trabajo formal. Desde el oficialismo se insistió en que la reforma elimina trabas que frenaban la contratación.

La Confederación General del Trabajo (CGT) había convocado una huelga general en la votación previa en Diputados. En el Senado, las protestas fueron más acotadas, protagonizadas por sindicatos minoritarios y agrupaciones de izquierda.

El trasfondo económico: 15 años de estancamiento

Argentina acumula más de una década de bajo crecimiento y estancamiento del empleo formal. El Ejecutivo sostiene que la rigidez normativa era uno de los frenos estructurales.

Economistas consultados en el país coinciden en que la reforma por sí sola no generará empleo si no hay recuperación económica sostenida.

¿Qué pasará ahora?

Impacto inmediato en las empresas

Las compañías podrían comenzar a adaptar contratos y esquemas horarios a la nueva normativa en los próximos meses.

Judicialización parcial

Es previsible que sectores sindicales recurran algunos artículos ante la Justicia, especialmente los relacionados con el derecho a huelga y el fondo de indemnizaciones.

Clima social en tensión

Si la economía no muestra mejoras rápidas, la reforma podría convertirse en foco de nuevas movilizaciones.

Señal a inversores internacionales

El Gobierno busca posicionar la ley como un mensaje de previsibilidad y reducción de costes laborales para atraer inversión extranjera.

Un hito político antes del discurso presidencial

La aprobación se produce antes de que Milei inaugure el nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso el 1 de marzo. La reforma laboral era una de sus principales promesas estructurales.

Con esta ley, el presidente consolida uno de los cambios más profundos del modelo laboral argentino en medio siglo