El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ha ratificado que el proyectil hallado en una zona fronteriza con Ecuador no tenía como blanco suelo colombiano, sino que cruzó la línea limítrofe de forma accidental tras rebotar unos 210 kilómetros.
“El bombardeo no fue dirigido contra Colombia. Se trató de un hecho accidental. La evidencia indica que el punto de impacto inicial de la bomba fue en territorio ecuatoriano y que esta habría rebotado aproximadamente 210 metros hacia territorio colombiano”, ha explicado el ministro de Defensa en redes sociales.
Las conclusiones proceden de la comisión binacional creada por ambos gobiernos para aclarar el incidente y rebajar la tensión diplomática, después de que el suceso se convirtiera en un nuevo foco de choque político en un contexto en el que las relaciones entre Colombia y Ecuador atraviesan un momento delicado.
Sánchez ha precisado también que el artefacto no llegó a explotar y que no hubo víctimas ni daños materiales, corrigiendo así las primeras informaciones difundidas sobre el caso. Al mismo tiempo, ha recalcado que Colombia suscribe la versión de Ecuador de que la operación militar se ejecutó en su propio territorio contra organizaciones criminales.
“Esta valoración es plenamente compartida por la comisión colombiana, con base en la verificación en terreno y la comunicación directa entre mandos militares y ministros de Defensa de ambas naciones”, ha afirmado.
“Este episodio reafirma la confianza mutua y la necesidad de fortalecer la coordinación y la cooperación en la frontera para enfrentar con mayor contundencia a las organizaciones criminales, especialmente a las narcotraficantes”, ha dicho el titular de Defensa colombiano.
A comienzos de marzo, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, sugirió que Ecuador habría llevado a cabo un ataque sobre territorio colombiano en el marco de una operación contra grupos armados, una acusación rechazada tajantemente por las autoridades ecuatorianas, incluido su presidente, Daniel Noboa.
A partir de entonces se produjo un intercambio de mensajes y reproches entre ambos mandatarios, poniendo de manifiesto de nuevo las tensiones que arrastran desde hace tiempo.