El Gobierno de Colombia ha comunicado este martes la aplicación de un nuevo arancel del 30% a un grupo adicional de productos procedentes de Ecuador que no figuraban en la lista de más de 50 partidas ya sometidas a la misma tasa la semana pasada, en el contexto de la actual disputa arancelaria entre Bogotá y Quito. El choque se desencadenó después de que el Ejecutivo de Daniel Noboa adoptara primero restricciones comerciales, alegando una supuesta “falta de reciprocidad y acciones firmes” de Colombia frente al narcotráfico.
En una comparecencia ante los medios, la ministra de Comercio de Colombia, Diana Morales, explicó el alcance de la nueva decisión. “Hoy estamos contemplando otro decreto que va a contemplar otro tipo de productos provenientes del Ecuador, también la imposición del 30% de aranceles, de tal manera que busquemos ese equilibrio comercial”, ha manifestado en rueda de prensa, según ha informado Caracol Radio.
La responsable de la cartera de Comercio defendió la implementación de este segundo paquete de gravámenes, subrayando que el país se ha visto forzado “como Estado” a “generar condiciones de equilibrio en la relación comercial con Ecuador”. Con ello, Bogotá pretende responder a las últimas medidas adoptadas por Quito y presionar para una revisión de las actuales condiciones de intercambio.
Esta nueva tanda de aranceles se produce después de que las autoridades ecuatorianas, que también habían comunicado un gravamen del 30%, decidieran elevar en más de un 900% la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE). El coste por barril pasó de 2,5 dólares a más de 30 dólares para los usuarios extranjeros, una decisión que el Gobierno colombiano ha rechazado con firmeza y calificado de “desproporcionada”.