El Gobierno de Colombia ha trasladado este lunes a las autoridades de Estados Unidos que mantendrá su política de “coordinando y cooperando en la lucha contra el narcotráfico”, después de que el presidente Donald Trump señalara en la jornada anterior que le “suena bien” impulsar en Colombia una operación similar a la ejecutada en Venezuela, en la que fuerzas norteamericanas capturaron al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y bombardearon diversos puntos del país.
“El gobierno de Colombia, a través del Ministerio del Interior y el Ministerio de Justicia, le hacen saber al gobierno de Estados Unidos, a través de una agencia de inteligencia de ellos, que vamos a seguir coordinando y cooperando en la lucha contra el narcotráfico con base en la inteligencia, la tecnología de ellos, para destruir laboratorios y estructuras criminales y sus campamentos”, ha manifestado el ministro de Interior, Armando Benedetti, en una declaración grabada junto al titular de Justicia, Andrés Idárraga, y difundida en la red social X.
En la misma comparecencia, Idárraga ha subrayado que “la lucha contra el narcotráfico se tiene que seguir librando de manera conjunta con la tecnología, con todos los avances que en materia de cooperación nos pueda dar el gobierno norteamericano”.
“Seguiremos haciendo hincapié en la lucha contra este flagelo, particularmente en la frontera colombo-venezolana. El propósito es seguir caminando de la mano contra este flagelo que tanto daño le hace a los dos países”, ha remachado el ministro de Justicia.
El pronunciamiento de ambos ministros se produce tras las amenazas lanzadas por Trump contra Colombia, país al que el inquilino de la Casa Blanca calificó como “muy enferma, gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y vendérsela a Estados Unidos”, en unas declaraciones que reproducen buena parte de los argumentos esgrimidos desde Washington para justificar la intervención en Venezuela, aunque en las últimas semanas —y, en concreto, desde la captura de Maduro— ha sido la explotación del petróleo la que ha centrado los discursos del magnate estadounidense.