Colombia verifica que los 26 fallecidos en el combate entre disidencias de las FARC son del grupo de 'Mordisco'

El Ejército colombiano confirma que los 26 muertos en Guaviare eran de la disidencia de 'Iván Mordisco', en una lucha por el control de rutas del narcotráfico.

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Nestor Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco'. Europa Press/Contacto/Sebastian Marmolejo

Nestor Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco'. Europa Press/Contacto/Sebastian Marmolejo

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El Ejército de Colombia ha ratificado que los 26 cuerpos hallados en el municipio de El Retorno, en el departamento de Guaviare, pertenecen a miembros de la disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) bajo el mando de 'Iván Mordisco'. Los cadáveres fueron localizados tras los enfrentamientos registrados el pasado viernes con otra facción armada, la de 'Calarcá'.

El general Ricardo Roque ha indicado que, tras la recuperación de los restos, las fuerzas de seguridad han iniciado el dispositivo necesario para restablecer el control territorial en esta zona, integrada en las disputadas rutas del narcotráfico que se reparten estas organizaciones armadas.

“Es una guerra por el control de las economías ilícitas”, ha declarado este lunes el comandante de la Cuarta División del Ejército en una entrevista con Blu Radio. Roque ha detallado que esta región de la Amazonía colombiana dispone de dos corredores clave del tráfico de drogas hacia Perú y Brasil.

“Mientras existan estas economías, la situación seguirá siendo complicada porque las facciones manejan muchos recursos. Por eso nuestro objetivo para 2026 es atacar con mayor eficacia las estructuras narcotraficantes”, ha añadido el alto mando militar.

Los choques entre estas dos disidencias de las FARC han provocado un deterioro grave de la situación humanitaria en las áreas más remotas de Guaviare, con desplazamientos forzados, confinamientos de comunidades y una población sometida, en especial la juventud, al riesgo permanente de reclutamiento forzado.

Colombia atraviesa un incremento de los enfrentamientos entre grupos armados que se disputan las ganancias derivadas no solo del narcotráfico, sino también del tráfico ilegal de recursos naturales, como la madera, el oro y otros minerales y metales preciosos.

Se cumple ahora un año desde el estallido de la grave crisis humanitaria en la región del Catatumbo, una zona limítrofe con Venezuela e históricamente marginada por los sucesivos gobiernos, donde la ausencia del Estado ha facilitado el choque entre las disidencias de las FARC y la guerrilla del ELN. Este conflicto ha dejado alrededor de un centenar de muertos y 100.000 personas afectadas, entre desplazados internos y población confinada.