Corea del Sur ha comunicado este miércoles que Corea del Norte ha efectuado en las últimas horas el lanzamiento de varios misiles balísticos en dirección al mar de Japón, también denominado mar del Este, sin aportar por ahora información adicional y sin que Pyongyang haya emitido aún una reacción oficial.
El Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS, según sus siglas en inglés) ha detallado que el Ejército norcoreano ha lanzado varios misiles balísticos de corto alcance desde la zona de Wonsan y, posteriormente, otro proyectil balístico no identificado, según ha informado la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Con este episodio, se contabiliza ya el quinto ensayo con misiles balísticos realizado por Corea del Norte en lo que va de año, apenas un día después de que el martes Pyongyang disparara otro proyectil no identificado desde un área próxima a la capital, sin que Seúl haya aclarado todavía el tipo de misil utilizado en esa ocasión.
Este nuevo incremento de la tensión se produce después de que las autoridades norcoreanas calificaran como "sensata" la decisión del presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, de presentar disculpas a Pyongyang por las incursiones de drones y el lanzamiento de panfletos propagandísticos a través de la frontera, aunque al mismo tiempo advirtieron de que no tolerarán que estos incidentes se repitan.
Kim Yo Jong, subdirectora de departamento del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea (PTC) y hermana del líder norcoreano, Kim Jong Un, subrayó que el régimen considera "oportuna y sensata" la postura de Lee, para acto seguido insistir en que "Corea del Sur debería, por su propia seguridad, detener todas las provocaciones imprudentes contra Corea del Norte".
Tras estas palabras, el viceministro de Exteriores de Corea del Norte, Jang Kum Chol, afirmó que las declaraciones de la hermana de Kim deben entenderse como una advertencia dirigida a Corea del Sur y que Seúl no debería interpretarlas de forma positiva, al tiempo que reiteró que el país vecino es "el Estado más hostil" hacia Pyongyang.
En contestación, la Presidencia surcoreana ha remarcado que "las críticas y los insultos no contribuyen a lograr paz y estabilidad en la península de Corea". "El Gobierno continuará sus esfuerzos hacia una coexistencia pacífica en la península de Corea a través del respeto mutuo, y esperamos que Corea del Norte responda en esta línea", ha concluido la oficina presidencial.
Ambos Estados permanecen técnicamente en guerra, dado que el conflicto armado que tuvo lugar entre 1950 y 1953 terminó con la firma de un armisticio y no con un tratado de paz definitivo. Desde entonces, no se ha conseguido cerrar un acuerdo que ponga fin oficialmente a la guerra, aunque Lee, desde su llegada al cargo en junio de 2025, ha defendido una política de acercamiento y diálogo con Pyongyang.