El Ejecutivo surcoreano ha presentado una queja diplomática formal por la organización en Japón de un acto anual en el que se reivindica la soberanía nipona sobre las disputadas islas conocidas como Takeshima en Japón y Dokdo en Corea del Sur, un contencioso territorial que enfrenta a ambos países desde el final de la II Guerra Mundial.
En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur ha convocado al jefe adjunto de la Embajada japonesa en Seúl, Hirotaka Matsuo, para trasladarle su rechazo a la celebración del evento, que ha tenido lugar este domingo en la prefectura de Shimane.
“Una vez más, instamos enérgicamente a que este evento desaparezca porque las Dokdo son una parte integral de nuestro territorio por historia, geografía y Derecho internacional”, ha reclamado el portavoz del Ministerio, Park Il.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, de perfil ultranacionalista, ha optado por no tensar más la situación y ha decidido no acudir en persona, enviando en su lugar a la ciudad de Matsue a un viceministro ajeno al gabinete, Naoki Furakawa. “El problema de Takeshima no se resuelve de la noche a la mañana”, ha declarado Furakawa durante la ceremonia, que se celebra desde hace 13 años.
“Sin embargo, es un asunto de suma importancia y crucial que atañe a los cimientos mismos de nuestro país, y el gobierno hará todo lo posible por transmitir nuestra postura a Corea del Sur y seguirá respondiendo con tenacidad”, ha proclamado en comentarios recogidos por el diario ‘Asahi Shimbun’.