El ministro de Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, ha reclamado este lunes a su homólogo iraní, Abbas Araqchi, “garantizar la seguridad de navegación” en el estrecho de Ormuz, en un contexto de creciente tensión derivada de la ofensiva iniciada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, que ha dejado ya alrededor de 1.500 fallecidos.
Durante una conversación telefónica entre ambos responsables diplomáticos, Cho ha remarcado la necesidad de “tomar medidas para rebajar la tensión y lograr la estabilización de los suministros globales de energía” mientras continúa el conflicto, que ha impulsado al alza el precio del barril de Brent.
El jefe de la diplomacia surcoreana ha trasladado además su “grave preocupación por la situación” en la región y por su impacto a escala mundial, y ha instado a Teherán a “detener los ataques contra civiles e infraestructura civil en países del Golfo”, según ha detallado el Ministerio de Exteriores surcoreano en un comunicado.
Cho ha recalcado igualmente la relevancia de preservar la seguridad en el estrecho y de facilitar el paso de buques extranjeros. Cerca del 70% de las importaciones de crudo de Corea del Sur transitan por esta vía marítima, lo que supone una amenaza directa para la economía del país, que ha optado por fijar un tope al precio del petróleo por primera vez en tres décadas.