Corea del Sur ha reiterado este lunes que continúa en comunicación estrecha con Estados Unidos acerca de un eventual envío de una misión destinada a salvaguardar a los buques petroleros que traten de atravesar el estrecho de Ormuz.
“Se trata de una cuestión que debe resolverse tras un debate exhaustivo entre Corea del Sur y Estados Unidos, y tengo entendido que ambas partes siguen manteniendo una estrecha comunicación”, ha indicado el portavoz presidencial, Lee Kyu Yeon, al referirse a las conversaciones con Washington sobre una posible operación en este enclave estratégico, bloqueado por el Ejército iraní en respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Por ahora, no se ha aclarado si la Administración de Donald Trump ha cursado una solicitud formal a sus aliados en la región del Pacífico, más allá del mensaje en el que anunció una misión naval en Ormuz e instó a que se sumaran otros países afectados por el cierre del paso, entre ellos Corea del Sur.
En este contexto, el portavoz ha señalado que la Presidencia surcoreana analiza las “intenciones exactas” de Washington y debe confirmar mediante contactos y diálogo los pormenores de la misión antes de adoptar una postura definitiva.
La prudencia mostrada por Seúl ante el anuncio estadounidense de un despliegue para asegurar la libertad de navegación en el golfo Pérsico se añade a la de otros socios como Australia o Japón, que han reaccionado con reservas a la petición de Trump.
Australia ha señalado que no enviará embarcaciones al estrecho de Ormuz para proteger a los petroleros frente a posibles ataques iraníes, mientras que Japón ha indicado que estudia el despliegue, aunque ha reconocido que solo podría materializarse mediante la emisión de una orden de seguridad marítima.
Por su parte, el Gobierno francés, igualmente mencionado por Trump, se ha mostrado contrario a sumarse a la iniciativa del presidente estadounidense, remarcando que su estrategia militar en Oriente Próximo “no ha cambiado” y es “defensiva y de protección”. En un comunicado, el Ministerio de Exteriores ha precisado que el grupo naval encabezado por el portaaviones ‘Charles de Gaulle’ “permanecerá en el Mediterráneo Oriental” y no tiene previsto desplazarse a aguas cercanas al estrecho de Ormuz.