El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha instado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a que se decante por la puesta en marcha provisional del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países de Mercosur. Lo ha hecho pese a que el Parlamento Europeo ha bloqueado por ahora su ratificación definitiva hasta que el Tribunal de Justicia de la UE determine si el pacto se ajusta o no a la legalidad comunitaria. La dirigente comunitaria, sin embargo, ha dejado claro que la decisión todavía no está tomada.
En una comparecencia conjunta al término de la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la UE, el exprimer ministro portugués ha recordado que “El Consejo ya decidió la pasada semana no sólo dar permiso para firmar (el acuerdo en Asunción, Paraguay), sino para su aplicación provisional. Esa es la posición del Consejo e invitamos a la Comisión a usar esa posición y aplicar provisionalmente el acuerdo”.
Tras el visto bueno de los Veintisiete a la firma del tratado comercial entre la UE y Mercosur, los gobiernos han respaldado igualmente que pueda comenzar a aplicarse de forma provisional mientras culmina el proceso completo de ratificación, que incluye el aval final del Parlamento Europeo y se prevé prolongado en el tiempo.
No obstante, la puesta en marcha interina del acuerdo corresponde formalmente a la Comisión Europea, que podrá dar ese paso cuando al menos uno de los socios de Mercosur haya concluido sus trámites internos de ratificación. Según fuentes comunitarias, este calendario podría situarse en un horizonte de entre uno y dos meses.
Por este motivo, tras escuchar la intervención de Costa, la presidenta del Ejecutivo comunitario ha querido precisar que “no se ha decidido aún” y que Bruselas sólo tendrá que pronunciarse “cuando uno o más países” del bloque sudamericano hayan finalizado sus procedimientos nacionales.
“Resumiendo, estaremos listos cuando ellos estén listos”, ha sentenciado Von der Leyen, que en las últimas semanas ha evitado despejar si impulsará la entrada en vigor provisional del pacto. Esta cautela se mantiene pese a las presiones de los países más escépticos —entre ellos Francia— y de una parte de la Eurocámara, que exigen no aplicar el acuerdo hasta culminar por completo su ratificación formal.
Aunque la cuestión no figuraba en el orden del día de la cumbre, convocada de urgencia ante las amenazas de Estados Unidos sobre Groenlandia, Von der Leyen ha admitido que el debate sobre la aplicación interina del tratado comercial “ha sido planteada por varios líderes” durante la reunión de este jueves.
La presidenta de la Comisión ha subrayado que “Hay un claro interés en que aseguremos que los beneficios de este importante acuerdo se apliquen tan pronto como sea posible”, al tiempo que ha reiterado que “sólo será necesario decidir” sobre su activación provisional cuando al menos uno de los países de Mercosur haya completado sus procedimientos internos de ratificación.