Cuatro aeropuertos italianos limitan el repostaje por la escasez de combustible ligada al conflicto en Irán

Cuatro aeropuertos italianos limitan el repostaje por la crisis de combustible vinculada al conflicto en Irán y a la tensión creciente en el estrecho de Ormuz.

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Vuelos cancelados en el aeropuerto de Bolonia, Italia (archivo) Europa Press/Contacto/Guido Calamosca

Vuelos cancelados en el aeropuerto de Bolonia, Italia (archivo) Europa Press/Contacto/Guido Calamosca

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El tráfico aéreo en Europa empieza a sufrir las consecuencias de la crisis de combustible asociada al conflicto en Irán, con la aplicación de restricciones al repostaje en varios aeropuertos de Italia. En concreto, desde este sábado 4 de abril se han introducido limitaciones en Bolonia, Milán Linate, Treviso y Venecia, que en principio se mantendrán vigentes hasta el 9 de abril.

Según un boletín aeronáutico difundido por Air BP Italia y citado por la agencia de noticias italiana Adnkronos, estas restricciones no se aplicarán a los vuelos de emergencia sanitaria ni a los trayectos gubernamentales cuya duración supere las tres horas.

El grupo gestor Save ha minimizado el alcance de la medida en los aeropuertos que opera. En una nota, ha recalcado que “Las restricciones de combustible no son significativas para los aeropuertos del grupo Save (Venecia, Treviso y Verona)”.

En este sentido, la compañía ha precisado que el problema se limita a un solo suministrador y que “existen otros en los aeropuertos del grupo que abastecen a la mayoría de las aerolíneas”, según un comunicado recogido por el mismo medio.

Asimismo, Save ha insistido en que la actividad aérea continúa desarrollándose con normalidad y que no se observa un impacto generalizado, ya que “no se han impuesto restricciones a los vuelos intercontinentales ni a los vuelos dentro del espacio Schengen, y las operaciones están garantizadas sin ningún problema”.

Paralelamente, aerolíneas como Ryanair han alertado de que la situación podría deteriorarse en las próximas semanas si se mantienen las tensiones en la región del golfo Pérsico, especialmente en el entorno del estrecho de Ormuz, un corredor esencial para el tráfico energético mundial.

En esta línea, el consejero delegado de la aerolínea irlandesa, Michael O'Leary, ha señalado que el desarrollo del escenario dependerá en buena medida de cómo evolucione el conflicto: “Si la guerra termina y el estrecho de Ormuz se reabre a mediados o finales de abril, no habría riesgo para el suministro de combustible”.

No obstante, ha advertido de que “si la guerra continúa y persisten las interrupciones en el suministro”, podría darse el caso de que “un pequeño porcentaje” de sus aprovisionamientos —que calcula entre un 10% y un 20% o un 25%— “puedan verse afectados entre mayo y junio”.

Estas previsiones se producen en un contexto de mayor tensión e inestabilidad en Oriente Próximo y después de que las autoridades iraníes hayan asegurado este sábado que el estrecho de Ormuz no volverá a ser un corredor de libre navegación, al haber cambiado de forma definitiva su estatus desde el inicio de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.

“El estrecho de Ormuz se ha convertido en una ventaja estratégica para Irán en las nuevas condiciones de seguridad y nunca volverá a tener el estatus que tenía antes”, ha afirmado el portavoz de la Presidencia del Parlamento iraní, Abbas Goudarzi, quien esta misma semana anunció el inicio de los trámites legislativos para imponer una tasa de navegación a los buques que crucen el estrecho, que deberá abonarse en la moneda nacional, el rial.