El ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, arremetió este martes contra el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, al que acusó de mentir "cinícamente" y de actuar con "servilismo" hacia Estados Unidos, después de que el Gobierno ecuatoriano declarase personas non gratas al embajador cubano y al resto del personal diplomático, consular y administrativo de la isla destinado en el país andino.
Según explicó Rodríguez, el jefe del Estado ecuatoriano "miente cínicamente, con pretextos fabricados sobre la actuación del personal diplomático de Cuba en esa nación, y se jacta de haberlos expulsado", unas palabras que el canciller difundió a través de sus cuentas en redes sociales.
El responsable de Exteriores sostuvo además que Noboa "es conocido por su vocación de desconocer y violar el Derecho Internacional, en particular, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas". En esta línea, trajo a colación el asalto a la Embajada de México en Quito en abril de 2024, cuando fuerzas policiales y militares de Ecuador irrumpieron en la sede diplomática para detener al ex vicepresidente Jorge Glas, condenado por corrupción y acogido como refugiado en la misión mexicana.
"Son evidencias fehacientes", añadió Rodríguez, antes de afirmar que el presidente ecuatoriano procede de esta forma "con servilismo evidente para complacer al Gobierno de Estados Unidos".
Las palabras del canciller cubano se conocen un día después de que Noboa acusara públicamente a La Habana de "injerencia" en la vida política ecuatoriana, argumento con el que justificó la expulsión de todo el cuerpo diplomático cubano. "De lo que hemos visto, había bastante injerencia de parte de Cuba en actividades políticas, en actividades también de disidencia, en actividades violentas, incluso, en algunos casos", manifestó el mandatario en una entrevista a Radio Sucre.
Por su parte, el Ejecutivo de Miguel Díaz-Canel, que ha defendido el cumplimiento "estricto" de las leyes ecuatorianas por parte de sus representantes diplomáticos y "sin inmiscuirse en (sus) asuntos internos", ha apuntado que la medida de Quito responde al "el reforzamiento de la agresión de Estados Unidos contra Cuba y de las fuertes presiones del Gobierno de ese país a terceros Estados para que se sumen a esa política".