El ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, ha trasladado su reconocimiento a los Ejecutivos de España, Brasil y México por el comunicado conjunto difundido este sábado sobre la situación en la isla, en el que expresaban inquietud por la crisis humanitaria y defendían una salida ajustada al Derecho Internacional.
“En medio de la difícil situación que enfrenta Cuba, debido al recrudecimiento del bloqueo de EEUU a niveles extremos, al actual cerco energético y a las constantes amenazas del Gobierno estadounidense, reconocemos el digno y solidario Comunicado Conjunto emitido por los gobiernos de Brasil, España y México”, ha manifestado el jefe de la diplomacia cubana en un mensaje difundido en redes sociales.
Rodríguez ha puesto en valor que este posicionamiento internacional “expresa preocupación” y “llama a evitar acciones contrarias al Derecho Internacional que agraven las condiciones de vida del pueblo cubano e insta a respetar la integridad territorial de Cuba”.
Al mismo tiempo, el ministro ha insistido en la importancia de reforzar el acatamiento de las normas internacionales en el escenario actual, remarcando la urgencia de respetar la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, así como la libre determinación, la independencia y la soberanía de los pueblos y la renuncia a la amenaza o al uso de la fuerza.
Estas palabras se producen después de que los gobiernos de España, Brasil y México manifestaran su “enorme preocupación” por la situación en Cuba y se comprometieran a coordinar un aumento de la ayuda humanitaria, al tiempo que defendían la apertura de un diálogo “sincero y respetuoso” para encarar la crisis.
En su declaración conjunta, los tres países también han llamado a no adoptar medidas que puedan agravar las condiciones de vida de la población y reiteraron la relevancia de respetar principios como la integridad territorial, la igualdad soberana y la solución pacífica de controversias, en coherencia con la Carta de Naciones Unidas.
Asimismo, han reiterado su adhesión a los Derechos Humanos, a los valores democráticos y al multilateralismo, recalcando que cualquier salida estable debe garantizar que el pueblo cubano pueda decidir su futuro en libertad.