Cuba intenta recuperar el suministro eléctrico tras un gran apagón que deja a medio país sin luz

Cuba intenta restablecer el servicio eléctrico tras un gran apagón que ha dejado sin luz a más de la mitad de la isla por un fallo técnico.

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Imagen de archivo del apagón generalizado en Cuba tras un importante fallo en una central eléctrica del país. Nick Kaiser/dpa

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Las autoridades cubanas han informado de que se encuentran trabajando para recuperar el suministro eléctrico después de un apagón masivo registrado el miércoles, que dejó sin luz a más de la mitad del territorio nacional por un aparente fallo técnico.

La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) confirmó el miércoles “una desconexión del Sistema Electroenergético Nacional desde Camagüey hasta Pinar del Río”. “La desconexión se debe a la salida inesperada de la central termoeléctrica Antonio Guiteras por un salidero en la caldera”, especificó.

Tras el incidente, el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero, se desplazó al Despacho Nacional de Carga acompañado por el ministro de Energía y Minas, Vicente De La O Levy, con el objetivo de conocer con precisión las causas de la desconexión y supervisar las tareas destinadas a restablecer el sistema eléctrico nacional.

Desde ese momento, la UNE ha señalado que ha puesto en marcha los protocolos de recuperación del servicio, incluida “ la interconexión del sistema eléctrico desde Guantánamo hasta Cienfuegos, que opera de manera limitada con prioridad a servicios básicos, fundamentalmente de salud y abasto de agua”.

“En el occidente está en servicio Energás Boca de Jaruco. Hay servidos 30 MW a La Habana y se estima que en la noche se incremente con la entrada de generación en occidente”, ha especificado en un comunicado difundido en sus redes sociales, donde ha resaltado igualmente que “se ha creado una isla de generación en la provincia de Matanzas”.

La región oriental de la isla ya sufrió una interrupción del suministro eléctrico a comienzos de febrero, en un escenario marcado por las dificultades económicas derivadas del embargo de Estados Unidos y por la escasez de crudo, agravada tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, y las amenazas de Washington contra el país.