La amenaza de una escalada inmediata en Oriente Próximo planea sobre este martes a medida que se aproxima el plazo otorgado por el presidente de EEUU, Donald Trump, a Irán para poner fin a la guerra bajo sus condiciones y reabrir al tráfico marítimo el estrecho de Ormuz. El ultimátum se cumple a las 2 de la madrugada, hora peninsular española. A partir de ese momento, Washington podría activar nuevas decisiones militares o estratégicas si no se cumplen sus exigencias. La advertencia del presidente estadounidense ha sido directa: si no hay acuerdo antes de que expire el plazo, lanzará ataques masivos contra infraestructuras clave iraníes.
Entre los objetivos mencionados en la amenaza de Trump: instalaciones energéticas, infraestructuras de transporte y centros logísticos estratégicos iraníes. Además, Trump ha advertido públicamente de que Irán podría ser “eliminado en una sola noche”, en uno de los mensajes más rotundos lanzados por el mandatario desde el inicio del conflicto.
“El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno”, declaraba Trump el pasado domingo, antes de asegurar que no habrá “nada que se parezca” al ataque que desencadenará si Teherán ignora su ultimátum.
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Qué exige Estados Unidos para evitar el ataque
El ultimátum pivota sobre dos condiciones principales:
- Alto el fuego inmediato en el conflicto en curso
- Reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el tráfico energético mundial
El control o bloqueo de este paso marítimo —por donde circula una parte sustancial del petróleo global— es uno de los principales factores que han elevado la tensión internacional.
La respuesta de Irán
Desde Teherán, las autoridades han advertido de que cualquier ataque estadounidense desencadenará una respuesta “devastadora”, por lo que el riesgo de una escalada regional se dispara y podría concretarse en ataques a intereses estadounidenses en Oriente Medio, extensión del conflicto a países aliados y un impacto directo en rutas comerciales estratégicas
Los mercados, en alerta: petróleo y bolsas ante el riesgo de guerra abierta
La incertidumbre geopolítica se ha trasladado a los mercados:
- El petróleo ha registrado fuertes subidas ante el temor a interrupciones en el suministro, especialmente si se ve afectado el estrecho de Ormuz
- Las bolsas internacionales muestran volatilidad creciente, con caídas en sectores sensibles a la energía
- Los inversores están desplazando capital hacia activos refugio, como el oro o la deuda pública
El mercado energético es especialmente sensible: cualquier alteración en la región podría provocar un 'shock' de precios inmediato, con impacto directo en inflación, transporte y costes industriales en Europa.
Presión negociadora o antesala de un ataque
La situación es extremadamente grave a pocas horas de que expire el ultimátum y la incertidumbre ante el escenario se mueve entre dos interpretaciones, según distintos analistas: estamos ante una estrategia de máxima presión para forzar concesiones de última hora, o bien ante la preparación real de una ofensiva militar ya planificada