El Ministerio del Interior sirio ha responsabilizado a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) de las fugas masivas de familiares vinculados al grupo yihadista Estado Islámico en el campo de detención de Al Hol, en el noreste del país. Según las autoridades de Damasco, la retirada de las FDS se llevó a cabo sin “ninguna coordinación previa” con el Gobierno central ni con la comunidad internacional.
El portavoz del ministerio, Nurredín al Baba, explicó en una comparecencia ante los medios que las evasiones se produjeron antes de que las fuerzas de seguridad sirias pudieran desplegarse en la zona. De acuerdo con la información difundida por el canal Syria TV, al llegar al lugar detectaron al menos un centenar de brechas abiertas en el muro perimetral del campo.
Al Baba indicó que, pese al “caos generalizado” registrado en las primeras horas del operativo, las fuerzas sirias procedieron a sellar las aberturas y a asegurar todo el perímetro de Al Hol. Al mismo tiempo, aseguró que se atendieron las necesidades humanitarias de los residentes, en coordinación con distintas organizaciones de la sociedad civil presentes sobre el terreno.
El portavoz describió Al Hol como un “centro de detención” donde miles de personas han permanecido retenidas durante años en una zona semidesértica sin infraestructuras esenciales. Señaló además que la mayoría de los familiares que abandonaron el recinto han regresado ya al campo, aunque evitó precisar la cifra exacta de fugados.
En este contexto, subrayó que los familiares de los combatientes yihadistas “no son 'per se' delincuentes” y detalló que el Gobierno de transición está elaborando un plan global para facilitar su rehabilitación y su futura reintegración en la sociedad siria.
Las autoridades prevén trasladar a los residentes de Al Hol a otro emplazamiento considerado seguro, mientras los organismos competentes llevan a cabo un censo en colaboración con organizaciones civiles. Este registro servirá para verificar identidades y documentar a los menores que carecen de nacionalidad.
Una investigación del diario “The Wall Street Journal” reveló que se ignora el paradero de hasta 20.000 residentes del campamento, desaparecidos durante las operaciones de evacuación y en medio del desorden generado por los combates de principios de año entre el Ejército sirio y las FDS.
El reportaje, que cita a expertos de agencias de Inteligencia de Estados Unidos, apunta que entre 15.000 y 20.000 personas, entre ellas afiliados a Estado Islámico, se encuentran actualmente en paradero desconocido dentro de Siria. Esta situación estaría vinculada al caos derivado de los enfrentamientos entre ambas partes, que concluyeron con un frágil acuerdo de integración y traspaso de competencias, incluido el control del campo de Al Hol.