La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se ha mostrado “complacida” con la ley de amnistía ratificada este jueves por unanimidad en la Asamblea Nacional, una norma que, según ha destacado, permitirá al país “convivir democrática y pacíficamente”. Al mismo tiempo, ha reclamado que se analicen los expedientes que no han quedado recogidos en el articulado.
“Yo como profesional del derecho me siento muy complacida (porque) la ley de amnistía abre una puerta extraordinaria para que Venezuela se reencuentre, para que Venezuela aprenda a convivir democrática y pacíficamente, para que Venezuela se despoje del odio, de la intolerancia, que primen los Derechos Humanos, el amor, el entendimiento, el reconocimiento”, ha manifestado durante el acto oficial de promulgación de la norma.
La dirigente ha reivindicado estas palabras también en su condición de presidenta encargada “chavista”, subrayando que “hay que saber pedir perdón y hay que saber recibir perdón”. “Ese es el proceso que se abre con esta ley de amnistía, pero la ley de amnistía también va más allá”, ha añadido ante los presentes.
Rodríguez ha elogiado la “extraordinaria madurez política de todos” quienes han participado en la elaboración y aprobación de la ley, que ha salido adelante 20 días después de su anuncio, “no solamente en el Parlamento venezolano, sino también a los integrantes del programa de convivencia democrática a quienes también agradezco que hicieron una amplia consulta”.
En esta misma línea, se ha dirigido a todos los diputados, incluidos los de la oposición, resaltando su “acto de grandeza, de desprendimiento”. “Nos estamos desprendiendo (de) un poco de intolerancia y estamos abriendo nuevas alamedas para la política en Venezuela”, ha enfatizado, defendiendo que “estamos actuando y garantizando un futuro de paz, un futuro de convivencia, de encuentro para nuestros jóvenes, para nuestros niños y niñas”.
La mandataria ha admitido que “venimos de momentos dramáticos” para el país, aludiendo al ataque llevado a cabo por Estados Unidos el pasado 3 de enero, que terminó con la captura del presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores. “Quedará registrado en la historia de nuestra República como una agresión inédita. Yo creo que eso nos tocó el alma, la conciencia como venezolanos de bien”, ha señalado.
“Sinceramente les digo que me alegra muchísimo tenerlos hoy aquí, a los actores políticos de las últimas décadas en Venezuela, porque refleja un proceso profundo de reflexión (...) estamos dando este paso tan importante para mostrarle a Venezuela, para mostrarle también al mundo de lo que somos capaces”, ha remachado.
La que fuera ‘número dos’ de Maduro ha solicitado a la Comisión de Revolución Judicial, encabezada por el ministro del Interior, Diosdado Cabello, así como al Parlamento y al Programa de Convivencia Democrática, que revisen de manera detallada los casos que no han sido incluidos en la ley respaldada este jueves.
Del mismo modo, ha instado a que las propuestas se formulen con la mayor rapidez posible “para curar heridas, para reencauzar la convivencia democrática y la justicia; pido a toda Venezuela que nos aboquemos a esta tarea como una de las grandes virtudes de nuestra República que debe ser la justicia”.
La Asamblea Nacional ha dado luz verde este jueves, en segunda discusión y por consenso, a una ley que permite la excarcelación de quienes hayan cometido delitos desde 1999 en el marco de trece acontecimientos políticos recogidos en el texto. No obstante, se mantienen fuera de su alcance los delitos de “corrupción, violaciones graves de Derechos Humanos, delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, homicidio intencional y lesiones gravísimas, tráfico de estupefacientes”.