Delcy Rodríguez reclama una nueva justicia ante víctimas de violencia política en Caracas

Delcy Rodríguez se reúne en Miraflores con víctimas de violencia política y reclama una nueva justicia y convivencia nacional tras la ley de amnistía.

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La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodriguez, recibe a un grupo de ciudadanos en la sede presidencial en Caracas PRESIDENCIA DE VENEZUELA EN TELEGRAM

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La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se ha reunido este lunes en el Palacio de Miraflores, en Caracas, con un grupo de víctimas de “violencia política”, en el contexto de la reciente ley de amnistía aprobada por el Parlamento. Esta normativa, que contempla la excarcelación de personas detenidas por motivos políticos, ha sido cuantificada por la ONG Foro Penal en más de 600 casos.

Durante el encuentro, Rodríguez ha llamado a las víctimas a sumarse al programa de convivencia nacional, subrayando que el perdón no es solo un “mandato legal”, sino también un acto de “desprendimiento necesario” para afianzar la paz, en línea con el mensaje que ya lanzó al firmarse la ley de amnistía. “Un ser humano no puede estar tomado por el odio”, ha afirmado, al tiempo que animaba a los presentes a implicarse en esta nueva etapa política que “busca una reparación integral” para la sociedad venezolana.

En su intervención, ha reclamado “una nueva justicia para todos, para toda Venezuela” y ha denunciado la “criminalización de la pobreza”. “Debemos superarlo. Porque hay génesis para el odio en esa involución de justicia”, ha apuntado, insistiendo en que estas dinámicas han alimentado la confrontación social.

Rodríguez ha vinculado la violencia política a la “exclusión socioeconómica” y a “la exclusión política de quienes han tenido proyectos de entrega de la soberanía nacional, proyectos antinacionales”. Ha descrito un contexto en el que “vemos (...) jóvenes soñadores que también tenían idea de un país en libertad, independiente, frente a una clase política que (los) había traicionado. Esa traición se convirtió en proyectos antinacionales, proyectos que tenían en su columna la entrega de Venezuela”.

La dirigente venezolana ha reivindicado el legado del expresidente Hugo Chávez (1999-2013), reconociendo que “quedó ese germen del odio, el odio de clase, de racismo, de la discriminación frente al distinto”. Ha recordado que “¿Qué significó el comandante Chávez para Venezuela? Inclusión. Traer a vastos sectores de la sociedad venezolana a los más pobres, traerlos a la mesa y que fueran reconocidos como personas”, lamentando a continuación que esa “génesis del odio (...) no fue superado”.

En este marco, ha aprovechado para defender la ley del odio aprobada en la Asamblea Nacional y “que buscaba justamente cuando me tocó asumir esta responsabilidad en una situación tan compleja e inédita derivada de la agresión externa militar del 3 de enero”, en referencia al ataque de Estados Unidos que terminó con la captura de su predecesor, Nicolás Maduro.

Rodríguez ha sostenido que “lo primero que pensé fue (en) el programa de convivencia democrática por la paz, pensando justamente en que el odio nos llevó a esto, porque ha sido tal el odio de una clase de este país, de una clase económica y política, ha sido tal el odio contra sectores venezolanos y venezolanas, que llevó a pedir intervención extranjera”.

En la misma línea, ha criticado a sectores de la oposición que, según ha dicho, “lo que se pudo resolver en la política nacional, lo pidieron con misiles, con bombas”. Dirigiéndose a una de las víctimas presentes en Miraflores, ha añadido que “yo la entiendo, el estrés postraumático de quienes vivieron el bombardeo del 3 de enero. Lo que no pudo resolver la política, se le pidió a una potencia militar nuclear de este hemisferio, que lo viniera a resolver en el país”.

La presidenta encargada ha advertido igualmente sobre la existencia de grupos en el exterior que buscan “perturbar” el proceso abierto tras el 3 de enero. “Tengo conocimiento de planes que voy a mostrar al país en su debida oportunidad”, ha asegurado, reprochando además que haya opositores “en hoteles de lujo en Estados Unidos y Europa” a los que ha acusado de intentar “sabotear” la reconciliación nacional.

En la reunión ha intervenido también el presidente de la Comisión Especial para el Seguimiento de la Ley de Amnistía, Jorge Arreaza, quien ha informado de que, desde la entrada en vigor del texto el pasado viernes, se han producido 177 excarcelaciones. No obstante, la ONG Foro Penal había contabilizado por la mañana 65 liberaciones, cifra que su director, Alfredo Romero, elevó después al mencionar “más de 30 liberados” adicionales.

Arreaza ha señalado, además, que el número total de excarcelaciones desde diciembre de 2025 supera las 800 y que se han otorgado 2.021 “libertades plenas”. Ha añadido que, en ese mismo periodo, las autoridades han concedido “más de 2.735 medidas sustitutivas de presentación con cautelares” y han recibido más de 3.000 solicitudes para acogerse a la amnistía, que “siguen llegando a los tribunales del país (...) sus escritos, de defensores privados, defensores públicos, el Ministerio Público”.

El responsable de la Comisión Especial ha recordado que “el espíritu de la ley es la convivencia democrática (y)la paz” y ha instado a evitar “la confrontación, a la polarización que creó las condiciones para que ocurrieran estos hechos y otros hechos que han ocurrido después”.

Arreaza ha concluido subrayando que “haremos el mayor de los esfuerzos, y apostamos por que así sea, y si no fuere, que no quede de parte de la revolución bolivariana, del presidente Nicolás Maduro, de la presidenta Delcy Rodríguez, que no se hizo el intento de avanzar, y más en este momento donde los venezolanos y venezolanas debemos unirnos como un bloque, como un monolito, para defender nuestra soberanía, que fue vulnerada el 3 de enero”, en alusión al ataque del Ejército estadounidense que terminó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, además de causar un centenar de muertos.

“Nos corresponde a nosotros unirnos porque lo que buscan quienes nos agreden es que nosotros tengamos fracturas para terminar de agredir y tomar el control de nuestro país”, ha remachado, llamando a cerrar filas frente a las injerencias externas.