Una delegación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, que acaba de finalizar una misión en Hungría, ha alertado de que los próximos comicios previstos para el mes de abril deben celebrarse sin que el miedo, el uso indebido de recursos públicos ni una eventual injerencia extranjera condicionen el proceso electoral.
“¿Sigue siendo Hungría una democracia competitiva o un Estado controlado por un solo partido? El futuro de Hungría debe ser decidido por los votantes, no por campañas basadas en el miedo, ni por campañas de desprestigio, ni por leyes injustas, ni por manipulación extranjera”, ha expresado Pablo Hispán, jefe de la delegación y diputado del PP por Granada.
La misión, que se desplazó al país los días 30 y 31 de marzo, mantuvo encuentros con representantes de partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación y autoridades húngaras, con el objetivo de evaluar el contexto previo a las elecciones.
Durante estas reuniones, numerosos participantes señalaron la existencia de un “clima tóxico” en Hungría, derivado de la estrecha vinculación entre el aparato estatal y el partido Fidesz-Unión Cívica Húngara del primer ministro Viktor Orbán, así como del empleo intensivo de fondos y estructuras públicas en beneficio de una sola fuerza política y de un ecosistema informativo condicionado por la propaganda.
Igualmente, se trasladó a la delegación inquietud por las “repetidas campañas agresivas y engañosas”, especialmente por la “propaganda en contra de Ucrania y de la Unión Europea”, y por una narrativa de “guerra o paz” orientada a “estigmatizar a los opositores en lugar de permitir una elección democrática informada”.
Entre los retos detectados figura el riesgo de interferencias externas en el proceso electoral. La delegación manifestó además su preocupación por las informaciones sobre un trato desigual a los ciudadanos húngaros que votan desde el extranjero, en función de su estatus y lugar de residencia, lo que suscita dudas sobre la plena igualdad del derecho al voto.
Asimismo, la delegación llamó la atención sobre la falta de claridad en la gestión y comprobación de las papeletas emitidas fuera del país, subrayando que todos los votos deben cumplir las mismas garantías de igualdad, secreto y control efectivo, de acuerdo con el comunicado difundido por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.
Otro aspecto destacado durante la visita fue la contracción del espacio disponible para el periodismo independiente. En este sentido, la delegación advirtió de que la confianza ciudadana en la democracia se ve seriamente dañada cuando los periodistas críticos y las organizaciones de la sociedad civil son tratados como enemigos, en lugar de ser reconocidos como actores imprescindibles para la rendición de cuentas y la vigilancia del poder público.