Una delegación oficial del Gobierno de Venezuela ha comenzado una visita a Washington con la meta de “fortalecer” las relaciones bilaterales y avanzar para “retomar la presencia diplomática” de Caracas en Estados Unidos, en un contexto de deshielo tras la captura en enero del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación de las tropas estadounidenses.
La comitiva, liderada por el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, y el encargado de negocios de Venezuela en Estados Unidos, Félix Plasencia, ya ha mantenido encuentros con varios altos cargos de la Administración estadounidense, entre ellos los subsecretarios de Estado Christopher Landau, Michael Kozak y Caleb Orr.
Blanco ha subrayado en un vídeo difundido en sus redes sociales, en el que aparece junto a Plasencia, que la delegación se ha desplazado a la capital estadounidense “en nombre de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y del pueblo venezolano”, y ha definido este viaje como “una nueva etapa de fortalecimiento de las relaciones bilaterales” entre ambos países.
En este sentido, ha explicado que durante las reuniones celebradas hasta el momento se han “explorado” las “oportunidades de fortalecimiento de la relación bilateral”, en “beneficio” de la ciudadanía venezolana. “Seguiremos con esta agenda en los próximos días, que informaremos oportunamente a los venezolanos”, ha manifestado.
Plasencia, por su parte, ha recalcado que la misión tiene como propósito central trabajar para “retomar la presencia diplomática” en Washington y ha añadido que la delegación busca “atender los asuntos que interesan a las venezolanas y a los venezolanos”.
Rodríguez ejercía como vicepresidenta del país sudamericano hasta la ofensiva lanzada por Estados Unidos a comienzos de enero contra Venezuela, que dejó más de un centenar de muertos y se saldó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York para ser juzgados por acusaciones de “narcoterrorismo”.
Desde entonces, y de acuerdo con lo previsto en la Constitución venezolana, Rodríguez asumió como presidenta encargada y dirige un periodo de interinidad marcado por el acercamiento con Washington, un giro que ha llevado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a elogiar su “buen trabajo” por facilitar la salida de “millones” de barriles de petróleo rumbo al país norteamericano.