Despliegue en Groenlandia de tropas danesas con la presencia del jefe del Ejército

Dinamarca refuerza su presencia militar en Groenlandia con 60 soldados y el jefe del Ejército, en plena tensión con Estados Unidos por la isla.

2 minutos

Soldados en el Arktisk Kommando (Comando Ártico) en Nuuk, Groenlandia, una unidad de las Fuerzas Armadas Danesas Julia Wäschenbach/dpa

Soldados en el Arktisk Kommando (Comando Ártico) en Nuuk, Groenlandia, una unidad de las Fuerzas Armadas Danesas Julia Wäschenbach/dpa

Comenta

Publicado

2 minutos

Un avión militar con alrededor de 60 efectivos de las Fuerzas Armadas de Dinamarca aterrizó este lunes en el aeropuerto de Kangerlussuaq, en el oeste de Groenlandia, con el jefe del Ejército, Peter Boysen, a bordo. La aeronave hizo previamente escala en la capital, Nuuk, donde también descendió un primer grupo de soldados, dentro de un nuevo despliegue danés que sucede a las maniobras realizadas por siete países de la OTAN, incluida Dinamarca, en un contexto de tensiones con Estados Unidos por sus aspiraciones sobre la isla.

De esta forma, las fuerzas danesas han llegado a la isla ártica utilizando dos aeropuertos distintos y con la máxima autoridad castrense implicada en la operación, que el Ministerio de Defensa ha calificado como una “contribución sustancial”, según ha informado la televisión pública danesa DR.

Las informaciones de este medio señalan además que varios de los militares lucían distintivos del batallón del Regimiento de Ingenieros de Skive. Entre sus cometidos figuran la construcción de fortificaciones, posiciones defensivas y obstáculos contra fuerzas enemigas, así como la localización y neutralización de municiones y minas.

Por su parte, la cadena danesa TV2 ha concretado que son 58 los soldados que han tomado tierra en Kangerlussuaq y ha avanzado que su presencia en esta zona se prolongará aproximadamente un mes. Durante ese tiempo, está previsto que realicen entrenamientos centrados en la protección de equipamientos e infraestructuras consideradas críticas.

A su llegada a Kangerlussuaq junto al resto del contingente, el jefe del Ejército ha manifestado que, a su entender, “los ejercicios se volverán más permanentes y veremos una mayor participación de nuestros aliados”, aunque ha puntualizado que es “la situación la que lo determina”.

Boysen ha rechazado igualmente que este despliegue deba interpretarse como una provocación frente a las intenciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Groenlandia: “Creo que es justo que tengamos una tarea tanto en el marco de la OTAN como a nivel nacional, y luego la asumamos y la practiquemos”, ha señalado.

Según ambos medios, estas maniobras se integran en la operación ‘Resistencia Ártica’, unos ejercicios liderados por Dinamarca que han contado con la participación y el envío de tropas de Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Noruega, países que posteriormente fueron objeto de la amenaza de posibles sanciones por parte de Trump.

EEUU y Canadá despliegan aeronaves “planificadas desde hace tiempo”

En paralelo, el Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD, por sus siglas en inglés), que agrupa a Estados Unidos y Canadá, ha comunicado en redes sociales el envío de aeronaves a la base espacial estadounidense de Pituffik, en Groenlandia, donde “apoyarán diversas actividades planificadas desde hace tiempo”, según ha señalado el propio NORAD. La organización ha explicado que estas operaciones se enmarcan en el esfuerzo por “consolidar la sólida cooperación en materia de defensa entre Estados Unidos y Canadá, así como con el Reino de Dinamarca”.

“Esta actividad se ha coordinado con el Reino de Dinamarca, y todas las fuerzas de apoyo operan con las autorizaciones diplomáticas necesarias”, ha precisado, remarcando además que “el Gobierno de Groenlandia también está informado de las actividades planificadas”.

Por último, el NORAD ha subrayado que “lleva a cabo rutinariamente operaciones sostenidas y dispersas en defensa de América del Norte”, enmarcando así este movimiento militar en un contexto de máxima tensión entre Dinamarca y sus socios europeos de la OTAN, por un lado, y Estados Unidos, por otro.