Las autoridades kenianas han informado este jueves de la captura de un hombre acusado de tráfico de personas y relacionado con una organización que habría estado engañando a ciudadanos de Kenia para incorporarlos a las filas del Ejército de Rusia en la guerra de Ucrania, iniciada en febrero de 2022.
La Dirección de Investigaciones Criminales (DCI) de la Policía de Kenia explicó en un comunicado que el sospechoso, identificado como Festus Arasa Omwamba, de 33 años, fue arrestado en la localidad de Moyale. El organismo recordó que “estaba en el radar de la Policía por su papel en el tráfico de personas”.
Según la DCI, “se cree que Festus es un actor clave en una red de trata de personas más extensa que explota a personas vulnerables prometiéndoles oportunidades de empleo legítimas en países europeos”. No obstante, “sin embargo, al llegar, estas víctimas desprevenidas se ven atrapadas en trabajos ilegales y peligrosos, lo que las despoja de su dignidad y seguridad”, añadió el comunicado.
Las fuerzas de seguridad han confirmado que el detenido permanece bajo custodia y han reiterado su determinación de “actuar de forma implacable contra los traficantes de personas y desmantelar las redes criminales que se aprovechan de personas vulnerables bajo la apariencia de darles oportunidades legítimas”.
De acuerdo con un documento difundido el 18 de febrero por el Parlamento de Kenia, Omwamba estaría al frente de una compañía denominada Global Face Human Resources Limited, con sede en Nairobi. El texto, que recoge un informe de Inteligencia presentado por el líder de la mayoría, Kimani Ichung'wah, detalla el funcionamiento de la presunta red.
El informe parlamentario indica que “la agencia ha llevado a cabo activamente campañas de reclutamiento en Kenia, dirigidas a jóvenes cualificados y semicualificados para empleos en el extranjero, utilizando la Iniciativa Kazi Majuu para presentarse como un reclutador legítimo y avalado por el Gobierno”, y que estos ciudadanos “salen del país con visados de turista para unirse clandestinamente al Ejército ruso”.
El mismo documento precisa que “sus rutas de viaje pasan por Estambul y Abu Dabi”, y que “varias víctimas han regresado a Kenia, mutiladas o tras haber logrado escapar de la zona de guerra gracias a la ayuda de la Embajada de Kenia en Moscú”. Además, “la mayoría indicaron que la agencia y otra de apoyo al empleo en el extranjero, con sede en Moscú y cuyo nombre no se ha revelado, los obligaron a firmar contratos”.
El texto parlamentario subraya igualmente que “a su llegada a Moscú, fueron trasladados a campamentos militares, entrenados durante tres semanas y posteriormente desplegados en el campo de batalla en Ucrania”. Las declaraciones de estas personas habrían permitido a las autoridades obtener datos clave para futuras operaciones contra la red atribuida a Omwamba. Hasta el momento, las autoridades rusas no han ofrecido comentarios sobre estas acusaciones.