La Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, ha difundido este martes, junto con los ministros de Exteriores de nueve países europeos —entre los que no figura España—, una declaración conjunta en la que piden una "negociación política directa" entre Líbano e Israel para detener la escalada de violencia en la región y favorecer una "coexistencia regional pacífica".
"Hacemos un llamamiento a la negociación política directa entre Líbano e Israel, que pueda contribuir a poner fin de manera duradera a este conflicto y sentar las bases para una coexistencia regional pacífica", han subrayado los firmantes, que destacan la necesidad de blindar a Líbano frente a la injerencia externa mediante el "fortalecimiento" del Estado, sus instituciones y su soberanía.
El texto ha sido rubricado por los titulares de Exteriores de Bélgica, Croacia, Chipre, Francia, Italia, Malta, Países Bajos, Portugal y Reino Unido, además de la jefa de la diplomacia europea. En el documento expresan su "pleno apoyo" al Gobierno y al pueblo libanés, lamentando que "una vez más" sean ellos quienes soporten "las dramáticas consecuencias de una guerra que no es la suya".
"Expresamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas y nuestra solidaridad con la población civil afectada por esta guerra, tanto en el Líbano como en Israel", recoge el comunicado, difundido en un momento en el que las autoridades israelíes han manifestado su propósito de avanzar con tropas terrestres hasta el río Litani, que marca el límite entre el sur de Líbano y el resto del país. Este anuncio ha encendido las alarmas en Beirut ante el temor a una nueva anexión de territorio por parte de Israel.
Como consecuencia de la ofensiva, en Líbano han muerto ya más de 1.250 personas, se registran 3.600 heridos y más de un millón de desplazados internos. Israel llevaba meses efectuando decenas de ataques aéreos contra el país, pese al alto el fuego declarado en noviembre de 2024, alegando que se dirige contra posiciones y actividades del partido-milicia chií Hezbolá.
En la declaración conjunta, los impulsores instan al Gobierno libanés a poner en marcha "medidas concretas e irreversibles" para "restablecer" su soberanía en "todo el territorio", incluido el monopolio estatal de las armas. Al mismo tiempo, reclaman reformas económicas y financieras, en línea con las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de que las fuerzas de seguridad se conviertan en los "únicos garantes independientes" de la soberanía nacional.
Los firmantes señalan directamente a Hezbolá como responsable de la actual coyuntura y condenan "enérgicamente" sus "ataques en apoyo de Irán contra Israel", reclamando su "cese de inmediato" para impedir una "mayor escalada del conflicto regional" con Teherán.
Paralelamente, apelan a Israel para que "evitar una mayor escalada" de las hostilidades, también en lo relativo a sus operaciones terrestres en suelo libanés, y recalcan con rotundidad que "debe respetarse la integridad territorial de Líbano".
Al mismo tiempo, solicitan "a todas las partes" que "reduzcan inmediatamente la tensión" y "vuelvan a respetar el acuerdo de cese de hostilidades", garantizando la protección de la población civil, del personal humanitario, de las fuerzas de paz y de las infraestructuras civiles —aeropuertos, puertos y puentes en todo el país—, de conformidad con el Derecho Internacional Humanitario.
En esta línea, reafirman su apoyo a la Misión Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), desplegada en el sur del país, y reclaman que se asegure que los canales de coordinación "sigan abiertos". Asimismo, exigen a todos los actores que salvaguarden la "seguridad y la protección" del personal y las instalaciones de la misión de paz, respetando el Derecho Internacional.
Por último, la alta representante y los nueve ministros de Exteriores se declaran "decididos" a continuar respaldando al Ejecutivo libanés en la provisión de ayuda humanitaria a los afectados por la guerra, incluidos los más de un millón de desplazados. En este sentido, exhortan a la comunidad internacional a sumarse a ese "esfuerzo humanitario vital" para "garantizar unas condiciones de vida dignas a las numerosas víctimas del conflicto".