La subsecretaria de Asuntos Públicos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Tricia McLaughlin, una de las principales valedoras de las políticas migratorias del presidente Donald Trump, dejará su puesto en un contexto de fuertes críticas a la administración del mandatario republicano tras dos muertes registradas en el estado de Minnesota.
Su marcha estaba inicialmente prevista para el mes de diciembre, aunque los tiroteos en los que perdieron la vida el enfermero Alex Pretti y Renee Good --el primero abatido por un agente de la Patrulla Fronteriza y la segunda por disparos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE)-- han prolongado su continuidad en el cargo durante varias semanas más.
Durante este tiempo, McLaughlin se ha convertido, junto con la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en uno de los rostros más visibles de la agenda de deportaciones masivas y de las operaciones de detención de migrantes en situación irregular en el país impulsadas por Trump, tal y como ha informado la cadena CNN.
El denominado 'zar de las fronteras', Tom Homan, comunicó la semana pasada el cierre de la operación desplegada en Minnesota y conocida como 'Metro Surge', una iniciativa que se puso en marcha y se dio por concluida en un intento de rebajar la tensión social tras la muerte a tiros de Pretti y Good.
El departamento encabezado por Kristi Noem se ha situado en el centro de la polémica en los últimos meses. Los demócratas han cuestionado al Departamento de Seguridad Nacional por calificar estos episodios de “terrorismo doméstico” y han censurado que los agentes actúen con el rostro cubierto durante los operativos contra la migración irregular.