El ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, ha anunciado este martes el cierre provisional de la Embajada danesa en Teherán debido al agravamiento del conflicto en Oriente Próximo, tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní contra sus posiciones en la zona.
Rasmussen ha detallado que la medida se adoptó hace varios días y ha recalcado que no se trata de un cierre “permanente”, aunque ha supeditado cualquier reapertura futura “a una situación de seguridad diferente a la actual”, según ha informado la cadena pública DR TV.
“La situación de seguridad es tan grave que ya no podemos mantener una embajada”, ha señalado Rasmussen, que también ha confirmado que los representantes diplomáticos daneses destinados en Teherán se encuentran ya “fuera del país”.
El jefe de la diplomacia danesa ha subrayado que, durante los últimos dos años, el Gobierno ha venido pidiendo a sus nacionales que abandonen Irán ante el progresivo empeoramiento del contexto, y ha apuntado que la decisión comunicada este martes se alinea con la adoptada por otros gobiernos europeos.