La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha vuelto a respaldar este miércoles la realización de maniobras militares en Groenlandia mientras no se concrete una misión específica de la OTAN para la zona. La dirigente ha recalcado que son los países europeos quienes deben garantizar que el continente siga siendo seguro y próspero, en un contexto de tensión con Estados Unidos por sus aspiraciones de anexionarse la isla ártica.
“La OTAN deberá desempeñar un papel mucho más importante en la región ártica y en el mar del Norte, incluido en Groenlandia y en torno a Groenlandia, y es algo que venimos reclamando desde hace ya mucho tiempo. Pero hasta que se despliegue la misión 'Centinela Ártico' de la OTAN, es muy importante el ejercicio 'Resistencia Ártica'”, ha señalado Frederiksen desde París, donde participa en una reunión con el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, y el presidente francés, Emmanuel Macron.
En sus contactos con otros dirigentes europeos a raíz de la crisis política en Groenlandia, la jefa de Gobierno danesa ha advertido de que el orden internacional “tal y como lo conocemos está bajo presión” y ha subrayado la necesidad de contar con “una Europa más fuerte que nunca”.
“Necesitamos una Europa que tenga la voluntad y la capacidad de defender nuestros valores y nuestros principios. Para mí, el camino a seguir es absolutamente claro: depende de nosotros y únicamente de nosotros, los europeos, lograr que la Europa del mañana sea segura de sí misma y próspera, y para ello debemos ser capaces de defendernos, y debemos”, ha recalcado.
Frederiksen considera que el pulso del presidente estadounidense, Donald Trump, por hacerse con el control de Groenlandia está dejando importantes lecciones en el seno de la UE y reforzando la cohesión entre socios. “Si estamos unidos y no aceptamos ningún compromiso sobre nuestros valores democráticos, si comunicamos de manera muy clara, especialmente cuando existe presión desde el exterior, entonces, si resistimos, si respondemos, podemos defendernos y podemos avanzar juntos”, ha indicado.
El primer ministro groenlandés ha remarcado, por su parte, que la crisis abierta tras las pretensiones de Washington trasciende a la propia isla y afecta a “la democracia, el respeto al orden, el derecho y la integridad internacional”, destacando además el respaldo de Macron desde el inicio. “Es el momento de la unidad, no de la división”, ha manifestado.
Macron ha defendido la participación de tropas francesas en los ejercicios militares dirigidos por Copenhague en el Ártico y ha coincidido en que la Alianza Atlántica debe asumir “un mayor compromiso” en la región mediante una misión de vigilancia reforzada.
En su opinión, la Unión Europea también debe reaccionar y revisar su enfoque hacia el Ártico, dado que “los acontecimientos recientes” suponen “una llamada de atención estratégica para toda Europa”.
Frederiksen y Nielsen están inmersos en una gira por varias capitales europeas que incluye paradas en París y Berlín, donde se reunieron con el canciller alemán, Friedrich Merz. El objetivo es sumar apoyos dentro de la UE en pleno aumento de las tensiones por los planes de Trump de anexionarse Groenlandia.
El presidente de Estados Unidos ha anunciado un preacuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para mantener abiertos canales de diálogo con vistas a una salida a la crisis en Groenlandia, donde Washington insiste en crear nuevas áreas bajo soberanía estadounidense. Rutte explicó este lunes que se articularán “dos líneas de trabajo” paralelas sobre la seguridad en la isla: una destinada a que la OTAN asuma un papel más amplio en la defensa del Ártico y otra centrada en impedir que Rusia y China incrementen su presencia en este territorio perteneciente a Dinamarca.