Al menos doce personas han perdido la vida y más de un centenar han resultado heridas en una nueva oleada de bombardeos contra la provincia de Lorestán, en el oeste de Irán, según han denunciado las autoridades locales. Estos ataques se enmarcan en la ofensiva iniciada por sorpresa el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
Las autoridades provinciales han indicado que los bombardeos tuvieron como objetivo “zonas residenciales” en el condado de Dorud y han detallado que el balance provisional es de doce “mártires” y 116 heridos. No obstante, no descartan que el número de fallecidos aumente en las próximas horas, de acuerdo con la información difundida por la agencia iraní de noticias Tasnim.
En su recuento más reciente, el Gobierno iraní ha cifrado en más de 1.200 los muertos provocados por la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos. Sin embargo, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en territorio estadounidense, elevó el domingo el número de víctimas mortales a más de 3.000, en su mayoría civiles.
La campaña militar fue puesta en marcha en pleno proceso de conversaciones entre Washington y Teherán para tratar de cerrar un nuevo pacto sobre el programa nuclear iraní. Como reacción, las autoridades de Irán han respondido con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas diversas bases militares en la región.