Al menos dos personas han perdido la vida este jueves en una nueva serie de bombardeos lanzados por el Ejército ruso contra territorio ucraniano, según ha confirmado el presidente del país, Volodimir Zelenski. El mandatario ha subrayado que el foco principal de estos ataques ha sido la infraestructura energética tanto de la capital, Kiev, como de varias regiones del país.
En su último parte, la Fuerza Aérea de Ucrania ha detallado que las fuerzas rusas dispararon 25 misiles y emplearon 219 drones en esta ofensiva. Zelenski ha resaltado que “la mayoría de ellos han sido interceptado con éxito, pero lamentablemente no todos”. “Hasta ahora se han confirmado dos muertos en este ataque”, ha señalado en un mensaje difundido en sus redes sociales.
El presidente ucraniano ha precisado que “el objetivo principal del ataque fue la infraestructura energética de Kiev, Odesa y Dnipropetrovsk: centrales eléctricas y subestaciones”, al tiempo que ha indicado que también se han registrado daños en Járkov, Donetsk, Kiev y Jersón. “En Kramatorsk, un dron impactó un edificio del Servicio Estatal de Emergencias. La situación en la capital es difícil: muchos edificios permanecen sin calefacción”, ha añadido.
Ante este escenario, Zelenski ha insistido en que “la vida debe ser mejor protegida frente a estos ataques”. Ha recalcado que “la defensa más efectiva frente a los misiles balísticos rusos son los sistemas Patriot, por lo que los misiles para estos sistemas deben ser entregados cada día”.
Asimismo, ha expresado su reconocimiento a los países que respaldan la iniciativa PURL, al afirmar: “Doy las gracias a todos los países que contribuyen a la iniciativa PURL (siglas en inglés de la Lista de Requisitos Prioritarios de Ucrania”. En este sentido, ha reclamado acelerar los envíos: “Todo lo disponible actualmente en el programa en materia de defensa aérea debe entregarse con mayor rapidez. Agradezco a los líderes que comprenden esto y están ayudando”, ha remachado Zelenski.
Por otro lado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha vuelto a condenar los “incansables ataques” de Rusia contra la infraestructura energética ucraniana, que, según ha denunciado, “privan de calefacción, agua y electricidad a una población civil que ya sufre desde hace mucho frente a un invierno insoportablemente amargo y oscuro”.
Turk ha advertido de que “los civiles, que se han enfrentado a bombardeos constantes, ahora se ven obligados a afrontar un frío gélido, con temperaturas que caen a los 20 grados bajo cero”, y ha censurado el “ataque a gran escala” lanzado por Moscú en las últimas horas. “Cientos de miles de civiles se despertaron sin electricidad ni calefacción. Las consecuencias de estos ataques son desastrosas y generalizadas, afectando a todos los aspectos de la vida civil”, ha manifestado.
El responsable de Derechos Humanos de la ONU ha indicado que “millones de hogares luchan con solo unas pocas horas de electricidad al día” y que “las aulas sin calefacción han obligado a cerrar las escuelas y el acceso a la atención médica se ha visto obstaculizado”. También ha descrito cómo “las personas mayores y con discapacidad están atrapadas en los pisos superiores de los edificios de apartamentos, sin poder bajar a pie”.
Ha añadido que “mientras se restablece el suministro eléctrico con dificultad, nuevos ataques vuelven a dejar a oscuras zonas enteras”. En este contexto, ha recordado que “los ataques contra infraestructura civil están prohibidos bajo el Derecho Internacional Humanitario. Pido a Rusia que cese inmediatamente estos ataques”, ha concluido Turk.