Estados Unidos ha transferido a Naciones Unidas 160 millones de dólares, equivalentes a unos 136 millones de euros, para cubrir una parte de los impagos acumulados por Washington con el organismo internacional, tras las palabras del presidente estadounidense, Donald Trump, quien el jueves adelantó que entregaría fondos a la institución para "fortalecerlo".
“Hemos confirmado el pago por parte de Estados Unidos de 160 millones de dólares en deudas pasadas”, ha señalado un portavoz de la oficina del secretario general de la ONU, António Guterres, en declaraciones concedidas a Europa Press.
Trump manifestó el jueves, durante una reunión de la Junta de Paz que él mismo encabeza, que considera que “la ONU tiene un gran potencial”, aunque precisó que “no ha estado a la altura de ese potencial”. “Vamos a reforzar Naciones Unidas. Vamos a asegurarnos de que sus instalaciones son buenas. Necesitan ayuda”, añadió, subrayando que su intención es que el organismo sea “viable”.
Estados Unidos figura como el principal financiador del presupuesto de la ONU, aunque bajo la Administración Trump ha dejado de efectuar varios pagos y ha aplicado recortes a las contribuciones voluntarias dirigidas a distintas agencias. Paralelamente, se ha desvinculado de decenas de ellas, acompañando estos pasos de críticas al funcionamiento general del sistema de Naciones Unidas.
La propia Junta de Paz promovida por Trump ha despertado recelos en numerosos Estados, que miran con desconfianza la intención del mandatario de la Casa Blanca de transformarla en “una organización internacional” dedicada a impulsar la paz “en áreas afectadas o amenazas por el conflicto”, una iniciativa interpretada por muchos como un intento de restar protagonismo y autoridad a la propia ONU.