El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, ha expresado este viernes su confianza en que delegaciones de Washington y Teherán mantengan contactos “esta semana” con el objetivo de encontrar una salida a la guerra iniciada hace casi un mes, tras la ofensiva lanzada por el país norteamericano junto a Israel contra territorio iraní
“Creemos que habrá reuniones esta semana. Sin duda, tenemos muchas esperanzas”, ha afirmado durante un foro de inversiones celebrado en Miami, en el estado de Florida, donde ha subrayado que la prioridad de la Administración estadounidense es abrir una vía diplomática
Paso seguro por el estrecho de Ormuz
El representante de Estados Unidos ha indicado además que “los barcos están cruzando”, en referencia al estrecho de Ormuz, que Teherán había bloqueado como represalia por los ataques, algo que ha calificado como una “señal muy, muy buena”.
“Creo que el presidente (Donald Trump) quiere un acuerdo de paz”, ha agregado, aludiendo a la voluntad de la Casa Blanca de cerrar un entendimiento con Irán
Durante su intervención, Witkoff ha recordado el acuerdo de 15 puntos planteado por Washington, destacando que los iraníes “lo tienen desde hace tiempo” y que el Gobierno estadounidense sigue a la espera de “una respuesta por su parte”. “Eso lo solucionaría todo”, ha manifestado, en referencia al paquete de medidas que Estados Unidos ha puesto sobre la mesa
Líneas rojas y garantías sobre enriquecimiento
“Resolvería la cuestión del enriquecimiento, que hoy en día no podemos permitir que haya enriquecimiento (de uranio) allí. Resolvería la cuestión del material. Tienen cerca de 10.000 kilos de material enriquecido almacenados, a los que tienen que renunciar; así como la cuestión del almacenamiento y de la supervisión. Todas estas son líneas rojas para nosotros”, ha defendido, antes de insistir en que Estados Unidos no persigue “la desaparición del pueblo iraní”
Mientras tanto, las autoridades iraníes han confirmado más de 1.500 fallecidos como consecuencia de la ofensiva, entre ellos figuras de primer nivel como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé y Esmaeil Jatib, además de altos mandos de las Fuerzas Armadas y otros responsables de los servicios de seguridad