Estados Unidos ha hecho públicas sanciones dirigidas contra cuatro altos mandos del Ejército de Ruanda y contra las propias Fuerzas Armadas ruandesas, a las que acusa de prestar apoyo a la milicia del Movimiento 23 de Marzo (M23) en el conflicto que asuela el este de República Democrática de Congo (RDC).
“Estados Unidos ha sancionado a la Fuerza de Defensa de Ruanda (RDF) y a cuatro altos oficiales por su apoyo operativo directo al M23 y sus afiliados en el este de RDC”, ha señalado el Departamento de Estado en una nota en la que ha recalcado la “histórica” declaración conjunta sellada en Washington para la Paz y la Prosperidad entre RDC y Ruanda.
La Administración estadounidense señala directamente a Ruanda por la ofensiva que permitió al M23 hacerse con el control de la ciudad congoleña de Uvira, un movimiento que el Gobierno de Donald Trump considera una “clara violación” de los acuerdos firmados en Washington.
“El M23, una entidad sancionada por Estados Unidos y la ONU, es responsable de horribles abusos contra los Derechos Humanos, incluidas ejecuciones sumarias y violencia contra civiles, entre ellos mujeres y niños”, ha indicado, denunciado que el respaldo continuo de las fuerzas ruandesas y de su cúpula permite que el M23 “capture territorio soberano de la RDC y continúe cometiendo estos graves abusos”.
En este contexto, la diplomacia estadounidense subraya el compromiso de Washington con la paz y la estabilidad tanto en el este de la RDC como en el conjunto de la región. “Los Acuerdos de Washington marcan un punto de inflexión decisivo para la región de los Grandes Lagos, estableciendo un nuevo rumbo hacia la paz, la cooperación y la prosperidad entre los países vecinos”, ha indicado, al tiempo que insiste en que Estados Unidos “está preparado para utilizar todas las herramientas disponibles” para garantizar que RDC y Ruanda cumplan los puntos del acuerdo.
Paralelamente, Angola impulsa una nueva propuesta de alto el fuego en el marco de los enfrentamientos entre el Ejército congoleño y el M23, aunque ambas partes se han acusado mutuamente de vulnerar en repetidas ocasiones los compromisos alcanzados con anterioridad.