Las autoridades de Estados Unidos han anunciado este miércoles la imposición de sanciones a cerca de una veintena de individuos y entidades acusados de estar vinculados con la exportación de petróleo iraní, ya sometido a fuertes restricciones, y de contribuir al desarrollo del programa armamentístico de Irán.
El Departamento del Tesoro ha señalado en un comunicado que todos los señalados, junto a más de una decena de buques pertenecientes a la “flota fantasma” del país, habrían participado en operaciones destinadas a facilitar la “venta ilícita de petróleo iraní” y a reforzar la fabricación de misiles balísticos por parte de la República Islámica. De este modo, Washington busca “aumentar la presión sobre Irán”.
Las medidas punitivas se extienden igualmente a los barcos empleados para eludir las sanciones internacionales en la exportación de crudo y productos petrolíferos iraníes. “El dinero obtenido de la venta de este crudo sirve de fuente principal para el régimen para financiar las medidas de represión a nivel interno, así como para apoyar a terroristas en el exterior”, recoge el Departamento en un comunicado.
El Tesoro subraya que la decisión se dirige además contra las “múltiples redes que permiten al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y al Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas asegurar la maquinaria requerida para impulsar la capacidad de producción de misiles balísticos (...), así como entregar vehículos aéreos no tripulados a terceros países”, según el texto difundido.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha acusado a Teherán de que Irán “está explotando los sistemas de financiación establecidos para la venta de petróleo”. “Bajo el fuerte liderazgo de (Donald) Trump, el Tesoro seguirá ejerciendo una presión máxima sobre Irán para reducir las capacidades del régimen a la hora de apoyar el terrorismo, cuestión que prioriza frente a las vidas de los iraníes”, ha apuntado.
En paralelo, el Departamento de Estado estadounidense ha recalcado en otro comunicado que Irán “continúa gestionando mal su economía, con consecuencias catastróficas para su pueblo, y prioriza la financiación de agentes extranjeros y misiles por encima de las necesidades básicas de los iraníes comunes”. “Las sanciones de hoy se centran en los fondos ilícitos que el régimen utiliza para promover sus fines malignos y desestabilizadores”, ha aclarado.
El texto añade que “esta medida contrarresta el agresivo desarrollo de misiles y otras capacidades de armas asimétricas y convencionales por parte del régimen iraní. También niega al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica el acceso a los activos y recursos que sustentan sus actividades desestabilizadoras. Las designaciones de no proliferación aprobadas hoy respaldan la reimposición de las medidas y sanciones restrictivas de las Naciones Unidas contra Irán, resultado directo del “incumplimiento significativo” del régimen iraní de sus compromisos nucleares.