EEUU culmina la salida de la base iraquí de Ain al Assad

EEUU abandona por completo la base de Ain al Assad y el Ejército iraquí asume el control total en un contexto de tensiones y auge de milicias proiraníes.

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Ejército de Irak. Europa Press/Contacto/Khalil Dawood

Ejército de Irak. Europa Press/Contacto/Khalil Dawood

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El Ejército de Estados Unidos ha completado la evacuación de la base militar iraquí de Ain al Assad y las Fuerzas Armadas de Irak han tomado plenamente las riendas del enclave, cerca de cinco meses después del pacto alcanzado entre Washington y Bagdad para una retirada escalonada de las tropas estadounidenses entre 2025 y 2026.

“El jefe del Estado Mayor del Ejército, Teniente General Abdul Amir Rashid Yarallah, supervisó hoy la distribución de tareas y responsabilidades entre las diversas ramas y formaciones en la Base Aérea de Ain al Assad, tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y la asunción del control total de la base por parte del Ejército iraquí”, reza un comunicado del Ministerio de Defensa de Irak recogido por la agencia oficial de noticias INA.

Las autoridades castrenses iraquíes han recorrido y verificado todas las instalaciones del complejo con el fin de comprobar el correcto estado de su infraestructura y revisar los procedimientos administrativos y de apoyo logístico, “garantizando así el máximo nivel de preparación para el pleno cumplimiento de las tareas asignadas”.

Los siguientes movimientos en la base estarán orientados a reforzar la “coordinación” y “cooperación” entre las distintas unidades desplegadas, con la meta de “aprovechar sus capacidades y ubicación estratégica”, dado que se trata de “una de las bases militares más importantes dentro del área de responsabilidad”.

Las tropas estadounidenses integradas en Ain al Assad formaban parte de la Fuerza de Intervención Conjunta en el marco de la Operación Resolución Inherente, iniciada en 2014 para derrotar a Estado Islámico en Siria e Irak, cuando el grupo yihadista extendía el terror en ambos países con ofensivas que le permitieron ocupar amplias zonas de territorio.

Con esta retirada, Washington atiende las demandas planteadas desde hace meses por el Ejecutivo iraquí, en el contexto de un diálogo bilateral que quedó suspendido en agosto de 2024 por el repunte de las tensiones en la región y el aumento de los ataques de milicias afines a Irán.

La principal incógnita ahora es el papel que desempeñarán las milicias proiraníes integradas en el entramado de seguridad del Estado iraquí. Se trata de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), paraguas que reúne a las principales facciones armadas vinculadas a Teherán y con un peso determinante en la vida política del país. El Gobierno de Irak impulsa una ley para transformarlas en una entidad de seguridad autónoma, pese a las críticas de EEUU por su cercanía a la república islámica.

Para Bagdad, estas milicias siguen siendo un instrumento clave para preservar la estabilidad interna, aunque arrastran un historial de abusos por el uso excesivo de la fuerza en la represión de protestas contra el poder establecido, como quedó patente en 2019 con la dura respuesta contra el movimiento social Tishrin.