Estados Unidos ha anunciado la concesión de una ayuda de 45 millones de dólares, en torno a 38 millones de euros, con el objetivo de contribuir a la estabilización de la frontera entre Tailandia y Camboya, en un contexto de tensa calma tras el último choque armado entre ambos países. Washington incluso se ha ofrecido a integrarse en la comisión bilateral de paz, aunque ha insistido en que sean las autoridades de Camboya y Tailandia quienes lideren el proceso para desactivar definitivamente la crisis.
El subsecretario de Estado estadounidense para el Pacífico y Asia Oriental, Michael George DeSombre, trasladó este mensaje en una rueda de prensa durante su visita a los dos países, que se encuentran en una situación de alto el fuego relativo desde el pasado 27 de diciembre, fecha a partir de la cual se han sucedido las acusaciones cruzadas sobre nuevos ataques.
Según un comunicado adjunto, la aportación económica de Washington se dirigirá de forma prioritaria a “la recuperación de las comunidades y la asistencia a las personas desplazadas, operaciones de limpieza de municiones sin detonar e iniciativas que ayuden a ambos países a combatir contra las estafas y el narcotráfico” en la zona fronteriza.
DeSombre manifestó su disposición a “brindar el respaldo necesario” a la comisión transfronteriza, si bien subrayó que “entendemos que esta situación tiene que ser resuelta de manera bilateral por ambos países, y estamos seguros de que van a conseguirlo”, de acuerdo con las declaraciones difundidas por la radiotelevisión tailandesa PBS.
En este contexto, Tailandia tiene previsto celebrar elecciones en febrero y, en relación con esta cita electoral, el subsecretario de Estado confía en que el futuro Gobierno tailandés mantenga su compromiso con los acuerdos vigentes con Camboya.