El Gobierno de Estados Unidos ha reiterado que su objetivo es reforzar la vía diplomática para lograr “el fin de las atrocidades” en Sudán, inmerso desde abril de 2023 en una guerra entre el Ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Al mismo tiempo, ha subrayado que la recién creada Junta de Paz, encabezada por Donald Trump, desempeña un papel “complementario” respecto a otras iniciativas orientadas a alcanzar un acuerdo de paz.
“Como el presidente (Trump) ha señalado, en Sudán están teniendo lugar atrocidades tremendas”, señalaron fuentes del Departamento de Estado en declaraciones a Europa Press, recalcando que “líderes de todo el mundo han pedido a Trump que use su poder e influencia para lograr un fin inmediato a lo que está pasando allí”.
Las mismas fuentes explicaron que “trabajaremos con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto y otros socios de Oriente Próximo para lograr el fin de estas atrocidades, al tiempo que al mismo tiempo se logra la estabilidad en Sudán”, antes de remarcar que “la Junta de Paz es complementaria a otros esfuerzos destinados a lograr la paz, incluidos los acometidos por Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad de la ONU”.
En esta misma línea, un portavoz del Departamento de Estado incidió en que la Junta de Paz, que cuenta con 27 “miembros fundadores” –entre ellos solo Estados Unidos como país con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU y dos Estados de la Unión Europea (UE)–, asume tareas “complementarias” a otras vías diplomáticas que buscan el fin de la guerra.
Estas manifestaciones se producen después de que el enviado especial de Estados Unidos para Asuntos Árabes y Africanos, Massad Boulos, revelara en un acto celebrado el martes en Washington que el Cuarteto –formado por Estados Unidos, Arabia Saudí, Egipto y EAU– habría consensuado un documento para presentarlo a las partes enfrentadas, que todavía deben pronunciarse sobre su contenido.
Boulos explicó que, si el texto es aceptado por el Ejército y las RSF, se pondría en marcha una tregua humanitaria que abriría la puerta a la retirada de combatientes de determinadas áreas y facilitaría el acceso sin trabas de la ayuda humanitaria en un país sumido en una crisis extrema, con millones de desplazados y refugiados a causa del conflicto.
Asimismo, adelantó que el documento será remitido al Consejo de Seguridad de la ONU una vez que reciba el visto bueno de los miembros del Cuarteto, según informó el portal sudanés Sudan Tribune, en un contexto marcado por las críticas de Sudán al papel de EAU en este foro debido a su respaldo a las RSF durante la guerra.
Respaldo de la ONU al Cuarteto y nuevo fondo humanitario
El encuentro en Washington contó con la participación del responsable de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, quien llamó la atención sobre “la horrible crisis humanitaria en Sudán desde hace más de mil días”. “Demasiado. Demasiados días de hambruna, atrocidades brutales, vidas desarraigadas y destruidas. Mujeres y niñas sufriendo una violencia sexual aterradora”, denunció.
“Hoy, señalamos que la comunidad internacional trabajará junta para poner fin a este sufrimiento y garantizar que la ayuda vital llega a comunidades que la necesitan de manera desesperada”, añadió, antes de precisar que la ONU “trabajará con el asesor (Boulos) y el Cuarteto, así como otros actores internacionales, para garantizar que los muchos obstáculos a este trabajo son eliminados”.
Fletcher avanzó además que “pediremos a la comunidad internacional que nos respalde y garantice la rendición de cuentas por cualquier violación de la tregua”, y desveló que “se ha fijado como fecha límite el inicio del Ramadán, dentro de un par de semanas, para lograr avances visibles en esta labor”.
Por último, subrayó que “Naciones Unidas apoya plenamente la labor del Cuarteto para lograr una tregua humanitaria, incluida la desmilitarización de zonas clave, junto con la rápida ampliación de la asistencia humanitaria vital en todo el país”, en coherencia con el borrador de acuerdo que este grupo de trabajo habría cerrado.
Durante la reunión se anunció además la puesta en marcha de un nuevo fondo de recaudación para sostener el envío de ayuda humanitaria. Según el diario emiratí ‘The National’, EAU se comprometió a aportar 500 millones de dólares (unos 433 millones de euros) y Estados Unidos garantizó otros 200 millones de dólares (alrededor de 170 millones de euros), con la meta de alcanzar un total de 1.500 millones de dólares (en torno a 1.270 millones de euros).
La guerra civil en Sudán estalló por las profundas discrepancias sobre la integración de las RSF en el Ejército, lo que hizo descarrilar la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya debilitada tras el golpe de Estado que apartó del poder en 2021 al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El conflicto, en el que varios países han intervenido apoyando a uno u otro bando, ha colocado a Sudán en una de las peores emergencias humanitarias del planeta, con millones de personas desplazadas o refugiadas y una creciente alarma internacional por la expansión de enfermedades y los graves daños a infraestructuras esenciales, que impiden atender a cientos de miles de afectados.