El Departamento de Justicia de Estados Unidos hizo pública este viernes una nueva remesa de más de tres millones de páginas de documentación vinculada con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, en aplicación de la Ley de Transparencia aprobada 'ad hoc' en noviembre. Dicha norma fijaba un mes de margen para divulgar los archivos, un plazo que expiró a finales de diciembre de 2025.
Este nuevo paquete incorpora más de 2.000 vídeos y 180.000 imágenes y, sumado a las tandas difundidas con anterioridad, eleva el total a cerca de 3,5 millones de páginas publicadas “en cumplimiento de la ley”. El material procede de las investigaciones abiertas contra Epstein y su expareja, Ghislaine Maxwell, así como de las pesquisas oficiales sobre la muerte del magnate.
El Departamento de Justicia, que ha admitido que ha “errado a la hora de recopilar material en exceso”, ha precisado que “cualquier material no presentado” responde a que se trata de copias repetidas, documentos “que no guardan ninguna relación con estos casos” o archivos amparados por “privilegios del proceso deliberativo y abogado-cliente”.
Durante la revisión, el Gobierno federal dio instrucciones “claras” a los equipos encargados de examinar los documentos para que las tachaduras se limitaran a la protección de las víctimas y de sus familiares. “Algunas imágenes pornográficas, ya fueran comerciales o no, han sido censuradas, dado que el Departamento ha considerado a todas las mujeres que aparecían en ellas como víctimas. No se han censurado a personalidades ni políticos”, ha recalcado.
En una comparecencia posterior ante la prensa, el fiscal general adjunto, Todd Blanche, reiteró que ningún hombre ha recibido un trato de favor en el proceso de publicación, “incluido Trump”. “Puedo asegurar que hemos cumplido con la ley. No hemos protegido a Trump, ni dejamos de proteger a nadie”, ha zanjado.
Blanche ha detallado que “las categorías de documentos retenidos incluyen aquellos que la ley permite retener, archivos que contienen información personal que identifica personalmente a las víctimas o sus expedientes personales y médicos, y archivos similares, cuya divulgación constituiría una invasión claramente injustificada de la privacidad personal”.
Asimismo, el Departamento no difundirá “cualquier documento que ponga en peligro una investigación federal activa”, ha concluido el fiscal adjunto. “Si bien la ley permite la retención de información que es necesario mantener en secreto por motivos de seguridad nacional o política exterior, no se retiene ni censura ningún archivo por ese motivo”, ha agregado.
En su intervención, Blanche también ha rechazado la idea de que su oficina disponga de una lista secreta de hombres vinculados a Epstein que habrían abusado de mujeres y ha subrayado que, si logran reunir pruebas suficientes para acusarlos formalmente, procederán a procesarlos.