El Departamento de Estado de Estados Unidos ha reclamado este jueves al Ejecutivo chino que “cesar su presión militar contra Taiwán” y “entablar un diálogo constructivo”, en pleno desarrollo de unas maniobras del Ejército de China alrededor de la isla, ya rechazadas por las autoridades taiwanesas.
“Instamos a Pekín a que actúe con moderación, cese su presión militar contra Taiwán y, en su lugar, entable un diálogo constructivo”, ha señalado en un comunicado el portavoz de la cartera, Tommy Pigott.
En ese mismo texto, el departamento encabezado por Marco Rubio ha subrayado que “las actividades militares y la retórica de China hacia Taiwán y otros países de la región aumentan innecesariamente la tensión”, declaración que llega apenas un día después de que el presidente chino, Xi Jinping, defendiera en su mensaje de Fin de Año que la “reunificación” con Taiwán es una “tendencia” irreversible gracias a los lazos de “sangre” que comparten sus poblaciones.
Washington ha reiterado además que “apoya la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán” y que “se opone a cambios unilaterales del statu quo, incluso mediante la fuerza o la coerción”.
Con estas afirmaciones, la diplomacia estadounidense adopta un tono distinto al empleado el pasado martes por el presidente Donald Trump, quien restó importancia a los ejercicios chinos al asegurar que no le preocupaban “nada”, argumentando que “llevan 20 ó 25 años” realizando maniobras similares, aunque “ahora la gente lo interpreta de forma un poco diferente”.
China inició el lunes estas operaciones militares cerca de Taiwán como “severa advertencia contra fuerzas separatistas que promueven la independencia” del territorio. El Gobierno taiwanés rechazó las maniobras, avisando de que amenazan la estabilidad regional y “la paz en el mundo”, si bien reiteró su compromiso de “no intensificar el conflicto”.