EEUU exige a los talibán el fin de la diplomacia de rehenes y la liberación de todos los estadounidenses presos

EEUU exige a los talibán el fin de la diplomacia de rehenes y condiciona cualquier acercamiento a la liberación inmediata de todos sus ciudadanos detenidos.

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Imagen de archivo de varios efectivos afganos en Kabul. Saifurahman Safi / Xinhua News / ContactoPhoto

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Las autoridades de Estados Unidos reclamaron este martes a los talibán que pongan punto final a la "diplomacia de rehenes" y que liberen "de forma inmediata" a "todos los estadounidenses detenidos" en Afganistán, una condición que Washington considera clave para cualquier mejora en las relaciones bilaterales.

Un portavoz del Departamento de Estado explicó a Europa Press que Estados Unidos "ya ha abordado directamente la cuestión de la detención de ciudadanos estadounidenses con los talibán" y que, en estos contactos, el Gobierno norteamericano "ha dejado claro que todos ellos deben ser liberados antes de abrir la puerta a unas relaciones constructivas con Estados Unidos".

El mismo portavoz insistió además en un nuevo aviso a sus nacionales: "Queremos pedir a todos los estadounidenses que no viajen a Afganistán. Los talibán han estado deteniendo estadounidenses durante años y el Gobierno no puede garantizar su seguridad", señaló, sin ofrecer más detalles sobre el contenido de las conversaciones con las autoridades de facto en Kabul.

Estas declaraciones llegan después de que los talibán manifestaran su disposición a excarcelar a dos "prisioneros estadounidenses" retenidos en Afganistán a cambio de la liberación de un ciudadano afgano recluido en la prisión de Guantánamo.

El portavoz talibán, Zabilulá Mujahid, afirmó en una entrevista con el diario estadounidense 'The New York Times' que "queremos que estos dos detenidos estadounidenses sean liberados y, al mismo tiempo, que se aclare el destino de nuestro detenido en Guantánamo". "Nuestro prisionero debe ser liberado", añadió, en la que constituye la primera exigencia de este tipo formulada por las autoridades afganas.

La Administración del presidente Donald Trump, sin embargo, sostiene que cualquier canje debe incluir también a un tercer ciudadano estadounidense, Mahmood Habibi, que, según datos del FBI, fue arrestado en Afganistán en 2022. Estas gestiones, que se habrían prolongado durante meses, se enmarcan en las promesas del propio Trump, que fija esta liberación como requisito imprescindible para avanzar en cualquier posible acercamiento con los talibán.

Mientras tanto, el ministro de Exteriores afgano, Amir Khan Muttaqi, remarcó que ningún preso estadounidense se encuentra bajo custodia "con fines concretos". "Apoyamos encontrar una solución a este problema lo antes posible", declaró al mismo periódico. "Nunca arrestamos a nadie para negociar con su país. Queremos avances en todos los ámbitos con Estados Unidos", subrayó, mencionando la eventual reapertura de la Embajada estadounidense en Kabul y un refuerzo de la cooperación en materia de seguridad.

Nueva fase de estancamiento en las conversaciones

Pese a que en el último año han sido liberados cinco ciudadanos estadounidenses, las conversaciones se han vuelto a bloquear en lo relativo a los que aún permanecen detenidos, según indicaron al citado diario fuentes próximas a las negociaciones. Las autoridades afganas insisten en que la excarcelación del último preso afgano en Guantánamo, --Muhamad Rahim--, debe integrarse en cualquier acuerdo futuro.

Mientras los talibán buscan el reconocimiento formal por parte de Washington, el Gobierno estadounidense mantiene sus críticas y acusa a Kabul de recurrir a una estrategia de "diplomacia de rehenes".

Por ahora, todo indica que el diálogo atraviesa un nuevo 'impasse', en la medida en que la Administración Trump mantiene la exigencia de liberar a los tres estadounidenses. El actual Gobierno afgano, instaurado por los talibán dos décadas después de su expulsión tras la invasión liderada por Estados Unidos a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, sigue sin obtener el reconocimiento de Washington ni de la mayoría de la comunidad internacional, con la excepción de Rusia.

Aun así, los talibán han reiterado en varias ocasiones su voluntad de normalizar los lazos con Estados Unidos. Una de las primeras señales de acercamiento se produjo el año pasado, cuando el ministro de Exteriores afgano recibió en Kabul al enviado especial de la Administración Trump para negociar la liberación de presos estadounidenses en el extranjero, Adam Boehler.