La Administración de Donald Trump ha comunicado este jueves que aplicará aranceles del 100% a la importación de medicamentos con patente, mientras que la carga impositiva se limitará al 15% para este tipo de productos cuando procedan de la Unión Europea.
El nuevo tipo arancelario afectará a los fármacos patentados producidos en países que no mantengan acuerdos arancelarios con Estados Unidos y comenzará a aplicarse en un plazo de 120 días para algunas grandes farmacéuticas y de 180 días para compañías de menor tamaño, según establece un decreto rubricado por el inquilino de la Casa Blanca.
En el caso de las importaciones originarias de las principales economías que han sellado acuerdos con Washington, el gravamen máximo será del 15%. Esta limitación alcanza a la Unión Europea, Corea del Sur, Japón, Suiza y Liechtenstein, tal y como detalla la comunicación oficial, mientras que las compras de medicamentos procedentes de Reino Unido soportarán una tasa más baja.
Por otro lado, los laboratorios que se comprometan a trasladar o conservar parte de su producción dentro de Estados Unidos afrontarán un arancel del 20% sobre los medicamentos que importen, porcentaje que podrá reducirse al 0% si suscriben acuerdos de nación más favorecida. Esta exención en la tarifa se mantendrá vigente hasta el 20 de enero de 2029, de acuerdo con lo dispuesto por el Gobierno estadounidense.
El anuncio llega después de que el presidente advirtiera hace meses de la posibilidad de aplicar aranceles del 100% a los medicamentos de marca o patentados si las compañías no repatriaban su producción al país norteamericano, aunque el texto incorpora importantes excepciones que podrían suavizar el impacto real de estas medidas.