EEUU fija nuevos aranceles a países que mantengan negocios con Irán por la “inusual” amenaza de su Gobierno

Trump impone aranceles extra a países que comercien con Irán mientras Washington y Teherán exploran, vía Omán, retomar las negociaciones sobre el programa nuclear.

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El presidente estadounidense, Donald Trump Aaron Schwartz - Pool via CNP / Zuma Press / Conta

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado este viernes la creación de un recargo arancelario adicional —calculado como porcentaje sobre el valor del producto importado— dirigido a las mercancías procedentes de países que sigan manteniendo relaciones comerciales con Irán. El mandatario justifica la decisión alegando que “las acciones y políticas del Gobierno iraní siguen representando una amenaza inusual y extraordinaria (...) para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de Estados Unidos”.

En una nota oficial difundida por la Casa Blanca, Trump sostiene que “es necesario y apropiado imponer un arancel 'ad valorem' adicional a las importaciones de artículos que son productos de países extranjeros que compran, importan o adquieren directa o indirectamente cualquier bien o servicio de Irán” y defiende que “el régimen arancelario (...) abordará de manera más eficaz la emergencia nacional” declarada en la Orden Ejecutiva 12957 del 15 de marzo de 1995 sobre Teherán.

El texto establece que el secretario de Comercio será el responsable de determinar si un país tercero ha “comprado, importado o adquirido, directa o indirectamente, bienes o servicios de Irán” y, en caso afirmativo, deberá comunicarlo al secretario de Estado, “incluyendo cualquier información pertinente”. A partir de ese momento, el secretario de Comercio “podrá emitir las normas, reglamentos y directrices necesarias o apropiadas” para aplicar y hacer cumplir esta nueva política arancelaria.

Posteriormente, el Departamento de Comercio deberá plasmar sus conclusiones en un informe que remitirá al secretario de Estado. Con esa base, y tras las consultas oportunas con otros departamentos, el secretario de Estado decidirá “si, y en qué medida, se debe imponer un arancel ad valorem adicional a las mercancías que sean productos del país extranjero” al que se atribuya la compra, importación o adquisición, directa o indirecta, de bienes o servicios iraníes. “El secretario de Estado podrá emitir las normas, reglamentos y directrices necesarias o apropiadas para la aplicación de esta orden. Podrá también tomar cualquier otra determinación o acción necesaria o apropiada para la aplicación de esta orden”, añade la orden presidencial.

El propio Trump se reserva, en cualquier caso, la facultad de alterar lo dispuesto “a la luz de información adicional, recomendaciones de altos funcionarios o cambios en las circunstancias”, así como de ajustar las medidas que se adopten en su marco, con el objetivo de “garantizar (su) eficacia” frente a la “emergencia nacional” descrita en relación con Irán.

La Casa Blanca ha publicado esta nueva orden ejecutiva el mismo día en que Estados Unidos e Irán han cerrado en Mascate, capital de Omán, una ronda de conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, que ha concluido con un principio de entendimiento para mantener contactos adicionales en el futuro. Según el país mediador, estas primeras reuniones se han centrado en “crear las condiciones apropiadas para el reinicio de las negociaciones diplomáticas y técnicas”.

La delegación iraní ha hablado de un acuerdo “casi total” para proseguir los contactos y ha destacado el “buen ambiente” y el “buen comienzo” de este primer intercambio. La representación estadounidense, encabezada por el enviado especial, Steve Witkoff, todavía no ha ofrecido una valoración pública sobre la iniciativa celebrada en Mascate.