La Justicia de Estados Unidos ha impuesto este viernes una pena de 25 años de prisión a Maximiliano Dávila, quien fuera director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia y máximo responsable de la estrategia antidroga durante el mandato del expresidente Evo Morales, al considerarle culpable de delitos relacionados con el tráfico de drogas y de armas.
Dávila aguardaba la lectura de la sentencia tras haber sido declarado culpable en octubre de 2025. Su entrega a las autoridades estadounidenses tuvo lugar en diciembre de 2024, después de que el entonces Gobierno del expresidente Luis Arce autorizara su extradición y la definiera como un “hito” en la lucha contra el narcotráfico.
Según la Fiscalía estadounidense, Dávila, de 62 años, aprovechó su posición al frente de la principal fuerza antidroga de Bolivia para introducir en el país norteamericano “cantidades ingentes” de cocaína y brindar cobertura a redes de narcotraficantes.
“Dávila ostentaba un poder extraordinario y optó por abusar de él para apoyar a los mismos narcotraficantes a quienes juró investigar, todo para enviar enormes cantidades de cocaína a Nueva York”, ha declarado el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, según se lee en un comunicado de la Fiscalía.
Para el director de la Agencia Federal Antidroga (DEA) de Estados Unidos, Terrance Cole, Dávila “convirtió su oficina en una organización criminal, protegiendo a los narcotraficantes, facilitando el tráfico de cocaína y permitiendo directamente el ingreso de drogas a Estados Unidos”.
En la misma línea, ha subrayado que “sus acciones alimentaron la violencia, la corrupción y la adicción. La sentencia de hoy deja claro que ninguna placa, ningún título ni ningún cargo protegerá a quienes anteponen el crimen al deber”.
Dávila fue arrestado en enero de 2022 cuando intentaba cruzar la frontera hacia Argentina. Había abandonado su puesto como máximo responsable de la lucha antidroga en noviembre de 2019, apenas diez días después de la salida de Evo Morales del poder, en plena crisis política desencadenada por la negativa de la oposición a aceptar los resultados de las elecciones.
Las pesquisas apuntan a que, entre febrero y noviembre de 2019, se valió de su cargo y de “sus poderosas conexiones políticas y dentro de las fuerzas del orden para facilitar el tráfico de cocaína a gran escala internacional”.