El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado este viernes una nueva ronda de sanciones contra responsables de Ruanda, a quienes vuelve a señalar por proporcionar apoyo logístico y de personal a las milicias del Movimiento 23 de Marzo (M23) en el conflicto que mantienen con el Ejército de República Democrática del Congo (RDC), una guerra que desde hace años castiga la región oriental del país.
El lunes pasado, Washington ya adelantó que penalizaría a mandos del Ejército ruandés y a las propias Fuerzas Armadas por las mismas razones. Ahora, el Departamento de Estado precisa que estas medidas se dirigen contra altos funcionarios del Gobierno, aunque sin revelar sus nombres.
Según el comunicado del departamento encabezado por Marco Rubio, todos ellos “están fomentando la violencia y socavando la estabilidad de toda la Región de los Grandes Lagos” mediante su apoyo al M23. Las autoridades de Ruanda han negado de forma reiterada que estén asistiendo al grupo rebelde y, en sentido contrario, acusan al Ejecutivo congoleño de financiar milicias locales con el fin de desestabilizar a Kigali.
En el mismo texto, el Gobierno estadounidense expresa su deseo de que tanto la RDC como Ruanda “cumplan plenamente” los compromisos alcanzados en diciembre del año pasado en Washington; un pacto rubricado por los presidentes Félix Tshisekedi y Paul Kagame que, hasta el momento, no ha tenido reflejo práctico sobre el terreno.
“Solo entonces se materializará el inmenso potencial económico de la región de los Grandes Lagos. Las personas consideradas responsables, cómplices o implicadas directa o indirectamente en socavar o impedir una paz sostenible en la región se enfrentarán a las consecuencias”, concluye el comunicado.