Estados Unidos ha comunicado este miércoles la retirada de su personal “no esencial” y de sus familiares de las embajadas situadas en Arabia Saudí, Omán y Chipre por razones de seguridad, ante el incremento de la tensión bélica en Oriente Próximo tras la ofensiva lanzada el pasado sábado junto a Israel contra Irán.
La legación diplomática estadounidense en Arabia Saudí ha indicado en su página web que “Tras el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán el 28 de febrero, ha habido una amenaza constante de ataques con drones y misiles por parte de Irán, y de importantes interrupciones en los vuelos comerciales”.
En ese mismo comunicado, la Embajada ha advertido de que, en este escenario, el Gobierno de Estados Unidos dispone de una “capacidad limitada” para “ofrecer servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses”.
Las misiones diplomáticas de Washington en Omán y Chipre han emitido avisos en términos muy similares en sus respectivas páginas web, instando igualmente al personal no esencial y a sus allegados a abandonar estos países.
La medida se adopta después de que la Administración de Donald Trump anunciara el día anterior el cierre de su Embajada en Kuwait por el mismo motivo y pocos días más tarde de autorizar la salida del personal no esencial de su representación diplomática en Israel, aludiendo a “riesgos de seguridad”, apenas unas horas antes de que ambos países iniciaran su campaña de ataques contra Teherán.