EEUU pone fin al respaldo militar a las FDS y presiona para su integración en el Estado sirio

Washington cierra el apoyo militar directo a las FDS, respalda al nuevo gobierno sirio y empuja la integración de las fuerzas kurdo-árabes en el Estado.

2 minutos

El enviado especial de EEUU para Siria, Thomas Barrack, quien es además embajador en Turquía Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

El enviado especial de EEUU para Siria, Thomas Barrack, quien es además embajador en Turquía Europa Press/Contacto/Marwan Naamani

Comenta

Publicado

2 minutos

El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este martes que da por concluido el respaldo militar a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) en su combate contra Estado Islámico, en favor de las nuevas autoridades de transición del país, e insta a que las fuerzas kurdo-árabes se integren plenamente en las estructuras del Estado sirio.

“El propósito original de las FDS como principal fuerza contra Estado Islámico sobre el terreno prácticamente ha expirado, ya que Damasco está ahora dispuesto y posicionado para asumir las responsabilidades de seguridad, incluyendo el control de los centros de detención y campamentos de Estado Islámico”, ha declarado el enviado de Estados Unidos para Siria, Thomas Barrack.

El también embajador de Estados Unidos en Turquía ha manifestado que “la mayor oportunidad para los kurdos en Siria actualmente reside en la transición post-Assad bajo el nuevo gobierno liderado” por el presidente sirio, Ahmed al Shara, alegando que “este momento ofrece una vía hacia la plena integración en un Estado sirio unificado con derechos”, incluidos para los kurdos.

“Históricamente, la presencia militar estadounidense en el noreste de Siria se justificaba como una alianza para contrarrestar a Estado Islámico. Las FDS demostraron ser el aliado terrestre más eficaz para derrotar el califato territorial en 2019, deteniendo a miles de combatientes (...). En aquel entonces, no existía un Estado central sirio funcional con el que colaborar”, ha argumentado.

Barrack ha defendido que “la situación ha cambiado radicalmente”, puesto que Siria “cuenta ahora con un gobierno central reconocido que se ha unido a la coalición contra Estado Islámico, lo que demuestra un giro hacia Occidente y la cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo”: “Esto cambia la lógica de colaboración entre Estados Unidos y las FDS”, ha concluido.

No obstante, el diplomático ha aseverado que Washington “está facilitando activamente esta transición, en lugar de prolongar un papel independiente de las FDS”, ya que han “colaborado ampliamente” tanto con Damasco como con las fuerzas kurdo-árabes “para asegurar un acuerdo de integración” de estos últimos en el Ejército sirio, entrega de infraestructura y cesión de control de prisiones.

Por último, ha enfatizado que “Estados Unidos no tiene interés en mantener una presencia militar a largo plazo, prioriza derrotar a los remanentes de Estado Islámico, apoyar la reconciliación y promover la unidad nacional sin respaldar al separatismo ni el federalismo”.

Con todo, Barrack ha defendido que esta situación “crea una oportunidad única para los kurdos”, a pesar de que, afirma, “persisten riesgos”. No obstante, ha advertido de que “la alternativa --una separación prolongada-- podría generar inestabilidad o el resurgimiento” de los grupos yihadistas.