El Gobierno de Estados Unidos ya ha comenzado a organizar su regreso a Venezuela, con la previsión de incluir a miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), con el fin de influir en el nuevo escenario político abierto tras la captura del presidente, Nicolás Maduro. Se trataría de una presencia inicial, una especie de avanzadilla, antes de que ambos países restablezcan plenamente sus lazos diplomáticos, según adelanta la cadena CNN citando a diversas fuentes conocedoras de las conversaciones.
Según estas informaciones, Washington se apoyará de forma destacada en la CIA para volver a asentarse en el país caribeño antes de formalizar una representación diplomática oficial. Esta estrategia responde tanto a la transición política que se prevé en Venezuela como a la frágil situación de seguridad posterior a la detención de Maduro.
“El Departamento de Estado planta la bandera, pero es la CIA quien realmente ejerce la influencia”, ha indicado una de estas fuentes a la cadena estadounidense, al explicar que la prioridad pasa por allanar el terreno mediante primeros contactos informales “que los diplomáticos no pueden tener”.
Estos contactos incluirían tanto a sectores de la oposición como a distintas corrientes dentro del gobierno de la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Al mismo tiempo, la CIA compartiría datos con los servicios de Inteligencia venezolanos sobre sus inquietudes en relación con adversarios estratégicos de Washington, como China, Rusia o Irán.
La versión oficial del Departamento de Estado sostiene que la Administración norteamericana mantiene su cooperación con las autoridades interinas para estabilizar la situación en Venezuela, enmarcada en el plan de tres fases al que el secretario de Estado, Marco Rubio, se ha referido en varias ocasiones, sin concretar por ahora calendarios para completar la transición.
La CIA tuvo un rol decisivo en la operación que hace unas semanas culminó con la detención de Maduro en Caracas. Durante meses, la agencia recopiló información sobre el terreno que resultó determinante para localizar y capturar tanto al mandatario venezolano como a su esposa, Cilia Flores.
Asimismo, la apuesta de la Administración Trump por respaldar a Delcy Rodríguez como figura al frente del proceso de transición, en lugar de apoyar a la opositora María Corina Machado, obedece igualmente a los informes manejados por la agencia de Inteligencia, de acuerdo con la misma cadena estadounidense.