El Ejército de Estados Unidos ha informado este lunes de que ha "destruido" instalaciones "de mando" de la Guardia Revolucionaria de Irán, además de diversos puntos vinculados a la defensa y al lanzamiento de ataques aéreos. Al mismo tiempo, ha recalcado que "seguirá" actuando frente a las "amenazas inminentes" que, según Washington, proceden de Teherán.
"Las fuerzas estadounidenses han destruido instalaciones de mando y control del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, capacidades de defensa aérea iraní, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares durante operaciones sostenidas", ha indicado el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) en redes sociales.
A pesar de estos resultados sobre el terreno, el mando militar ha insistido en que las Fuerzas Armadas estadounidenses "seguirán tomando medidas decisivas contra las amenazas inminentes que plantea el régimen iraní".
El CENTCOM ha remarcado así los objetivos alcanzados y ha subrayado la continuidad de la ofensiva, mientras que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha acotado el alcance de la operación, subrayando que "de ninguna manera" el país se verá arrastrado a una guerra "de varios años", en línea con el horizonte de cuatro a cinco semanas de ataques contra Irán mencionado el día anterior por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Por ahora, el balance de fallecidos a raíz de la ofensiva militar conjunta lanzada por sorpresa el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán supera las 550 personas, según la Media Luna Roja Iraní, que ha detallado que más de un centenar de ciudades del país han sido alcanzadas por los bombardeos.