EEUU propone a Italia un papel asesor en la fuerza internacional de seguridad para Gaza

EEUU plantea a Italia un rol asesor en la fuerza internacional para Gaza, sin envío de tropas y con peso político clave en el plan de paz de Trump.

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La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni Europa Press/Contacto/Nicolas Landemard

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Estados Unidos ha planteado a Italia que se incorpore, en calidad de asesor, a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) para Gaza, el contingente previsto en el plan de paz estadounidense destinado a supervisar la situación de seguridad en el enclave palestino. Así lo han indicado a la agencia Bloomberg fuentes conocedoras de la iniciativa, sin que por ahora ni Roma ni Washington hayan realizado comunicados oficiales al respecto.

De acuerdo con estas fuentes, la propuesta fue trasladada esta misma semana a la primera ministra Giorgia Meloni y al Ministerio de Asuntos Exteriores italiano. La decisión final sobre una eventual participación recae ahora en Meloni y, por el momento, no se ha adoptado ninguna postura definitiva.

El planteamiento no contempla que Italia envíe militares a la ISF. En su lugar, se le pide un compromiso previo para formar a la futura fuerza policial de Gaza. Según las mismas fuentes, la aportación más relevante de Roma sería su peso político y su capacidad de interlocución con los países árabes, Israel y las autoridades palestinas.

La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, también evitó precisar si Washington había remitido formalmente una invitación al Gobierno italiano. “Los anuncios sobre la ISF se harán pronto”, ha afirmado.

Preguntado específicamente por el papel de Italia, un responsable estadounidense señaló que varios estados han mostrado interés en implicarse en los esfuerzos de paz de Trump en Gaza y que Estados Unidos mantiene conversaciones con diversos socios.

El presidente Donald Trump presentó en octubre un plan de 20 puntos para alcanzar un acuerdo tras dos años de guerra que han devastado Gaza y causado unos 72.000 muertos, según el Ministerio de Salud del enclave, controlado por Hamás.

La aplicación de ese plan acumula importantes retrasos, mientras Israel y Hamás continúan enfrentados sobre cuestiones esenciales y sobre el calendario de implementación. Paralelamente, Washington está encontrando dificultades para reclutar países dispuestos a aportar tropas a la fuerza de estabilización. Además, los aliados de EEUU en el Grupo de los Siete evitaron en gran medida asistir a la ceremonia de firma de la llamada Junta de Paz de Trump celebrada el jueves.

Este panel de dirigentes internacionales debía supervisar la transición política en Gaza, pero se ha visto rodeado de polémica, entre ellas una propuesta para que Trump presida el órgano de forma vitalicia y un borrador de estatutos que obliga a los estados a contribuir con mil millones de dólares (unos 860 millones de euros) para conservar un asiento permanente en la junta.

Trump también ha amenazado a Francia con imponer aranceles tras rechazar una invitación y retiró una oferta al primer ministro canadiense, Mark Carney, después de que este pronunciara un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, en el que criticaba la coerción económica ejercida por Trump sobre los países más pequeños, aunque sin mencionarle expresamente.

Según algunas fuentes, en Roma persisten dudas sobre si integrarse en la ISF y bajo qué fórmula, pese a que existe voluntad política de contribuir al esfuerzo global de paz para Gaza. Meloni justificó su negativa a firmar la carta de la Junta de la Paz alegando que entraría en colisión con la Constitución italiana, si bien subrayó que seguía abierta a introducir modificaciones en la misma. La Carta Magna del país, recuerdan estas fuentes, impide adherirse a una organización internacional dirigida por un único estado, en este caso Estados Unidos.

La dirigente derechista italiana ha intentado mantener un equilibrio delicado con Trump desde su regreso al poder en 2025, esquivando casi siempre las críticas públicas. El viernes, junto al canciller alemán Friedrich Merz, defendió a Trump y su aspiración de obtener el Premio Nobel de la Paz.