El Gobierno de Estados Unidos ha aplaudido el alto el fuego limitado anunciado este viernes por las autoridades sirias en tres distritos de la ciudad de Alepo, en el noroeste del país, y ha indicado que está intentando ampliar esta tregua en coordinación con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), aunque por ahora la alianza kurdo-árabe no se ha pronunciado públicamente.
“Estados Unidos acoge con gran satisfacción el alto el fuego temporal alcanzado anoche en los barrios de Ashrafiyé y Sheij Maqsud, en Alepo, y expresa su profunda gratitud a todas las partes -el Gobierno sirio, las FDS, las autoridades locales y los líderes comunitarios- por la moderación y la buena voluntad que han hecho posible esta pausa vital”, ha señalado el enviado especial de la Administración de Donald Trump a Siria, Thomas Barrak, en su cuenta de la red social X.
El diplomático, que ejerce también como embajador estadounidense en Turquía, ha trasladado su “esperanza de que este fin de semana traiga una calma más duradera y un diálogo más profundo” entre las autoridades del norte y este de Siria y el Gobierno de Damasco. “En tiempos de crisis, a menudo surge una nueva claridad. Esta tregua inicia la labor vital de guiar a las diversas vías de Siria -sus comunidades y naciones vecinas- hacia una única autopista compartida que conduzca a la seguridad, la inclusión y la paz duradera. Surgirán obstáculos, pero nuestro destino común favorece claramente la cooperación frente a la confrontación”, ha defendido en la misma plataforma.
Asimismo, ha subrayado que Washington está trabajando “intensamente para prolongar este alto el fuego y el espíritu de entendimiento más allá de la fecha límite” fijada por Damasco para la retirada de los grupos armados de los barrios de Sheij Maqsud, Ashrafiyé y Bani Zeid.
El Ministerio de Defensa sirio comunicó un cese de hostilidades entre las 3.00 y las 9.00 de este viernes (de la 1.00 a las 7.00 en España peninsular y Baleares), alegando su “preocupación por la seguridad de nuestros civiles” en esta urbe del noroeste y con el objetivo de evitar “cualquier escalada militar en (sus) barrios residenciales”.
En una nota difundida por la agencia oficial SANA, el departamento castrense recalcó que el Ejército “se compromete a escoltar” a los combatientes, que podrán “llevar consigo únicamente su arma individual ligera”, y a “garantizar su paso en condiciones de total seguridad hasta su llegada a las zonas del noreste del país”.
El jueves, las Fuerzas Armadas sirias confirmaron el inicio de una ofensiva de bombardeos contra posiciones de las FDS en Sheij Maqsud y Ashrafiyé --la alianza ha denunciado al menos doce fallecidos y más de 60 heridos por ataques atribuidos a Damasco--, argumentando que estos distritos bajo control kurdo se habrían transformado en “cuarteles generales, puestos militares y centros de lanzamiento de operaciones” y defendiendo la campaña para “neutralizar las posiciones estratégicas” del grupo armado.
Al mismo tiempo, el Ejército calificó estos dos barrios de Alepo como “objetivos militares legítimos” y anunció la apertura de “corredores humanitarios” para facilitar la salida de la población civil, en un contexto de tensión creciente entre Damasco y las milicias kurdas tras el estancamiento de las negociaciones sobre la integración de las fuerzas kurdas y la definición del papel de las autoridades semiautónomas kurdas en el futuro del país después de la caída en diciembre de 2024 del régimen de Bashar al Assad.