EEUU sostiene que ha mermado la capacidad de Irán para controlar Ormuz tras su reciente ataque a la costa iraní

EEUU afirma que su reciente ataque a una instalación iraní ha reducido la capacidad de Teherán para amenazar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

1 minuto

Imagen de archivo de cargueros en el Bósforo Tolga Ildun/ZUMA Press Wire/dpa

Publicado

1 minuto

El Ejército de Estados Unidos ha asegurado que la capacidad de Irán para poner en riesgo el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz se ha visto “debilitada” después de destruir una instalación situada en la costa iraní a comienzos de esta semana.

El almirante Brad Cooper, máximo responsable del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ha recordado que las fuerzas estadounidenses lanzaron varias bombas de dos toneladas contra una instalación subterránea en la costa de Irán. Según ha detallado, ese complejo se utilizaba para almacenar equipos militares, entre ellos misiles de crucero antibuque y lanzadores móviles de misiles.

“La capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y sus alrededores se ha visto debilitada, y no cejaremos en nuestro empeño por alcanzar estos objetivos”, ha manifestado el almirante Cooper en un vídeo difundido a través de redes sociales.

El propio Cooper ha añadido que el Ejército estadounidense también ha destruido emplazamientos de apoyo a la inteligencia iraní, así como repetidores de radar de misiles empleados para seguir los movimientos de los buques en la zona.

En los últimos días, la Guardia Revolucionaria de Irán ha reivindicado varios ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, en respuesta a la citada ofensiva contra territorio iraní, que se suma a ataques contra territorio israelí y contra intereses de Estados Unidos en Oriente Próximo, incluidas bases militares.

Las autoridades iraníes han cifrado en su último balance en más de 1.200 los muertos a causa de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.